Hoy, en expresiones que no tienen ningún sentido, me gustaría hablar de aquella que dice “duerme como un bebé”.

He estado investigando de dónde o cómo surgió esa expresión, pero no he podido dar con el origen. Claramente porque el autor original que se la inventó y no había visto un bebé en su vida. Y luego, cuando vio que la frasecita se había convertido en todo un hit, le dio vergüenza admitirlo y se marchó a vivir en una cueva escondido de la humanidad. Dormir como un bebé… ¿Cuándo usamos esa expresión? Cuando alguien duerme largo y tendido, sin interrupciones, de puta madre vamos.

¿En serio? ¿Lo mejor que se nos ha podido ocurrir para definir una noche larga de sueño ininterrumpido es un bebé?

Hasta donde yo sé, (aunque igual, como me ha pasado otras veces, resulta que yo vivo en un universo paralelo), un bebé se despierta varias veces para comer, para mear o cagar (o peor aún, en medio de un charco de sus propios fluidos). O simplemente está despierto llorando durante horas por no razón o motivo aparente (o por no poder resolver la teoría de cuerdas, vete tú a saber). El caso es que ninguno de los bebés que yo he conocido ha dormido jamás “como un bebé”.

No os preocupéis, que aquí os traigo una alternativa mucho más realista.

En mi casa, hay alguien que puede dormir 12 horas seguidas perfectamente sin interrupciones. Y, además, con un sueño tan tan profundo que no hay fuerza humana que consiga despertarle.

Alguien que no se despierta ni, aunque (literalmente) dos pequeños humanos se pongan a saltarle encima a gritos. Que necesita 581 alarmas para despertarse por la mañana, y, aun así, hay días que no son suficientes.

Además, hay veces que parece que lo has conseguido y está despierto. Al menos está teniendo una conversación contigo. Pero es toda una ilusión. Según se da media vuelta vuelve a los brazos de Morfeo y si te he visto no me acuerdo.

¡Qué manera de dormir! Desde el momento en el que la oreja toca la almohada, todo es paz y tranquilidad. ¿Qué me meo? Me aguanto y sigo durmiendo, no voy a levantarme para semejante tontería (que eso en si es debería de considerarse un superpoder, ¿quién puede dormir mientras tienes ganas de mear?, pero eso es otro tema…).

Asi duerme

Un sábado en el que yo me fui a desayunar con los compañeros de curro al salir del turno de noche, me lo encontré dormido a casi la una de la tarde, en una cama llena de sangre, con arañazos por toda la cara y la espalda. Acojonada de que alguien se hubiera metido en casa y le hubieran atacado y estuviera inconsciente o muerto, me costó casi un cuarto de hora despertarle, ver que estaba vivo, y que lo que había pasado era que el gato había intentado por todos los medios despertarle para pedir el desayuno y abrir la puerta para salir al jardín.  Pues nanai. Ni con esas.

 

Y todo esto, mientras no había niños en casa pues no había problema. Pero con la llegada de los mellis…pues me toca la moral.

Se que no es culpa suya, que no puede evitarlo. Pero es frustrante tener que ser siempre la que se levanta por los peques, o por el de Amazon, o por el teléfono que suena.

Así que, querida gente, la próxima vez que queráis decir lo bien que habéis descansado, no digáis “duerme como un bebé”. Decid “¡Duerme como el Marido de Andrea!”.

Andrea M.