Querida amiga:
No me apetece contar mi vida sexual y sentimental delante de tu novio. Tienes que entender que soy la única amiga soltera de nuestro grupo y casi siempre que quedamos, aparecéis con vuestros novios. Al final, una tarde de cervezas entre amigas se convierte en quedada de parejas y yo de sujetavelas.
Ya es bastante incómodo ser la única que no tiene pareja, ya que a veces entre vosotras os ponéis a hablar de temas en los que yo no puedo meter baza. Vivo con mis padres y no tengo novio así que no controlo lo cara que está la cesta de la compra, lo que ha subido la luz o el gas, y mucho menos estoy al día de lo que puede costar organizar una boda o de los problemas que puede tener una pareja para convertirse en papás.

Pues ya si quedamos y venís con ellos, la situación para mí se vuelve aún más molesta. Y que conste que me caen súper bien vuestros chicos, no tengo ningún problema con ellos, pero a veces me apetece quedar con vosotras a solas para hablar tranquilamente de nuestras cosas.
No me apetece nada contar mis aventuras sexuales delante de vuestros novios, obvio. Pero muchas veces insistís y me veo obligada a contar alguna cosa.
Ser la única soltera en el grupo, me ha otorgado esa posición privilegiada de ser la depositaria oficial de las historias picantes y las travesuras amorosas. Y es que, según palabras vuestras, vuestras vidas son monótonas. Vuestros encuentros sexuales son siempre con la misma persona, lo que, por lo visto, tiene que ser súper aburrido.

Por eso quería hablar contigo, y hacerte entender que, cuando quedamos me encantaría charlar sobre cualquier tema sin que haya una audiencia involuntaria delante poniendo la oreja. ¿No sería genial disfrutar de una charla tranquila, sin que nadie más escuche mis andanzas románticas y mis aventuras sexuales?
Que, por otro lado, también pienso, que más da que cuente delante de vuestros novios, como que el sábado pasado conocí a un tío en una discoteca y acabamos follando en el baño, si total, cuando no están delante yo estoy segura de que vosotras, mis queridas amigas del alma, se lo contáis todo con pelos y señales. No nos engañemos, yo no siempre fui soltera, he tenido pareja y también le he contado vuestras movidas.
Así que, por esa razón, a veces creo que es mejor que estén los novios presentes porque así mis historias son más light, doy menos detalles escabrosos que cuando estamos solo chicas. Que quieres que te diga, pero no me apetece que tu novio sepa si se la he chupado a un tío en la primera cita o si he probado el sexo anal.

Así que, ¿qué te parece si alguna vez organizamos una quedada sin acompañantes? Podríamos hablar de nuestras cosas sin preocuparnos de que las historias subidas de tono provoquen una tensión incómoda en el ambiente. Porque, sinceramente, mis experiencias amorosas son para ser compartidas con amigos, pero con amigos que no se sientan incómodos cuando el tema se vuelve un poco más picante.
Y si no, podemos siempre hablar de cosas más seguras, como la última serie que estamos viendo o las tendencias de moda. Después de todo, ¿quién necesita escuchar detalles íntimos de las relaciones sexuales de una amiga con un ligue, cuando podemos estar hablando de lo que ha subido el precio de la fruta y la verdura?