Cada relación es mundo y cada una sabe lo que vive y las decisiones que toma. Aun así me sigue pareciendo imposible que mi amiga eche de menos a su ex.

Creo firmemente que las personas, cuando están en pareja, deben tener un espacio propio, seguir teniendo amistades independientes a la pareja, algún hobby, un espacio físico que sea de cada uno… Pero es que lo de esta pareja era algo más que un espacio.

Él jugaba al tenis. Entrenaba dos o tres veces a la semana y competía a nivel provincial, pero ella jamás lo fue a ver, porque él no quería. También tocaba el teclado en un grupo, hacía años que ensayaba cada jueves en el garaje de los padres de uno de los del grupo y ella ni siquiera sabía dónde era ese garaje ni había ido a una sola de sus actuaciones porque a él le incomodaba. Y hasta aquí me podría parecer normal. Si que me llama un poco la atención el empeño en que ella no esté presente en algo que si va a ver más gente, pero entiendo las manías de cada uno y quizá se ponga nervioso.

Pero entonces pasamos a la vida en pareja. Ella tiene varios grupos de amigos de distintos planos sociales (amigas de toda la vida, las de la carrera, los del trabajo, un grupito de amigos del barrio de siempre…) y él dice no encajar en ninguno. Realmente no tiene por qué hacerlo, pero es extraño que, de tanta gente, ni una sola persona le caiga bien. Esto en principio no sería un problema tampoco si no fuera que le lleva a no acompañarla jamás a una fiesta, no celebrar su cumpleaños con ella, no acudir a su fiesta de graduación, ni siquiera cuando ella había leído un discurso que le hacía tanta ilusión. Él se mantenía al margen.

Con los amigos de él, sin embargo, si tenían cierta relación y ella le organizó varios cumpleaños sorpresa con la ayuda de alguno de ellos. Pero jamás pudo incluir a sus amigas en los planes en lo que él estuviera.

Yo creía que era un chico peculiar y que tenían una relación muy diferente a la que yo tengo, por ejemplo. Pero entonces, poco antes de que él la dejase, hablando con ella mientras tomábamos un café al sol, no pude evitar preguntarle por su relación tan extraña y le dije que daba por hecho que en casa serían inseparables. Entonces me dijo que no, que no les gustaba el mismo cine, por lo que era imposible que pudieran ver una película juntos. Cuando hacían limpieza en casa coincidían en que necesitaban música para limpiar, pero no en el tipo de música, por lo que lo hacían con auriculares. Por sus horarios de trabajo, comían a horas distintas y por sus diferentes gustos culinarios ni siquiera se hacían la misma comida, lo que les llevaba a tener las alacenas de la cocina y los estantes de la nevera divididos, como en un piso de estudiantes. Yo, sin entender nada, le pregunté qué era lo que los había enamorado y me dijo que no sabría decirlo, que ninguno es demasiado romántico y no creen en esas cosas, él es un chico guapísimo y su físico le encanta, decía que le encantaba pasar tiempo con él, aunque sigo sin entender haciendo qué (además de lo obvio) si fuera de casa no hacían ni un solo plan juntos y dentro de casa parecía que tampoco.

También dijo que, aunque discutían muchísimo porque tenía opiniones muy distintas, siempre conseguían solucionarlo. Aunque su forma de hacerlo era evitar el tema de la discusión y jamás volver a sacarlo. No sé, no lo entendí, pero menos entiendo ahora, después de que él la dejase de un día para otro y apareciese en redes sociales besando a varias chicas el mismo día, que ella siga suspirando cual colegiala cada vez que ve una foto suya, llorando por las esquinas por el amor tan bonito que se rompió, deseando que ocurra algo que los vuelva a juntar.

Si no la conociese diría que o él es totalmente increíble en la cama o ella es una tía muy superficial y solamente le gusta porque es guapo y marca bíceps. Pero si la conocieseis veríais que no, que esto no tiene que ver con la personalidad de ella y por eso no entiendo qué es lo que echa de menos, si no estaban juntos jamás, no iban juntos a ningún sitio, no compartían noches de manta y sofá, no charlaban en cama de sus cosas (todo esto dicho por ella, no por mí). ¿Qué es lo que puede añorar? Cuando además el fue tan duro durante la ruptura…

No lo entiendo, pero realmente no lo tengo que entender, solamente apoyarla y sostenerla en estos momento que lo está pasando tan mal, aunque no comprenda para nada su dolor, el dolor existe, está ahí y ella merece tener a una amiga  a su lado que la abrace y la escuche.

Escrito por Luna Purple, basado en una historia real.

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