Es un tema recurrente en el foro. Las quejas sobre la familia política. En muchos casos, completamente justificados, todo sea dicho. Pero en otros, la queja es simplemente por ser quienes son.

¿Cuántos temas empiezan por “me llevo bien con mis suegros, el trato es bueno, o cordial al menos”? Estos temas normalmente continúan con “mis padres vienen a ayudarme casi a diario, pero mi suegra no entiende que necesito espacio y no los quiero en casa.

Si no ha pasado nada que haya marcado la relación, ¿Por qué esos favoritismos?

Os pongo el ejemplo de mi amiga Alba.

En su familia siempre han sido muy espontáneos. De hacer planes a última hora. Tan pronto se llaman a las 8 de la tarde para quedar a cenar, como a las 10 de la mañana un domingo para ir de paseo. Y siempre ha sido así tanto con sus padres como con sus suegros. De hecho, se conocen entre ellos y tienen buena relación. Muchas veces quedan todos juntos en esos planes de última hora.

Sin embargo, desde que ha sido madre se niega a una invitación con sus suegros porque ya tiene la comida preparada. O no quiere ir de compras con ellos porque el peque es muy pequeño y debe tener sus rutinas.

Que si, que me parece muy bien que quiera marcar sus rutinas, pero si los que llaman son sus padres, no ha terminado de colgar el teléfono y ya tiene la comida metida en el túper para comerla en casa de sus padres. Y si es con sus padres no le importa saltarse las rutinas del peque a la torera.

Es como si sus padres fueran los verdaderos abuelos y los otros hubieran pasado a ser abuelos de segunda.

Si necesita a alguien que se quede con el peque, llama a su madre. Si quiere ir de compras a cogerle ropa nueva al enano, llama a su madre. Si una tarde no tiene planes y se aburre, va a ver a sus padres.

Si su suegra la llama diciéndole que le ha comprado un conjunto muy mono al chico que ha visto en una tienda, o preguntándole si le puede comprar tal o cual cosa, o si necesita algo para el peque, se cabrea. Le recuerda que la madre es ella y que se está metiendo en algo que no es su terreno. Pero, mientras tanto, su madre tiene carta blanca para comprar al peque lo que le de la gana sin ni siquiera preguntar.

¿Sus suegros? Un rato el domingo cada dos semanas y da gracias. O se lo lleva su padre a verlos sin ella.

¿Por qué estos favoritismos? ¿Si no hay nada que haya enturbiado la relación, porque hacer esas diferencias? ¿Por qué negar al peque de poder crecer con sus abuelos, pensando que es normal hacer esas distinciones?

Que la mayoría hemos tenido una abuela favorita creciendo es cierto, pero, en mi caso al menos, mis padres nunca me han dejado demostrarlo. Si un domingo íbamos a comer con unos abuelos, al domingo siguiente íbamos a ver a los yayos. Si hoy llamábamos a los yayos a ver como estaban, mañana llamábamos a la abuela. Siempre todo repartido al 50% entre ambos.

Ahora que soy madre, y veo la felicidad en la cara de mi suegra cada vez que están mis hijos con ella, no podría soportar hacerlo de otra manera. Mi suegra y mi madre tienen los mismos derechos con respecto a los peques. Y hablo en femenino porque normalmente el problema es con ellas, si pongo alguna norma (que no suelo hacerlo, son más o menos libres de hacer lo que quieran), es la misma para las dos.

Esto es algo que veo muy a menudo, con mis amigas o conocidas. Y es algo que se lee muy frecuentemente en el foro. Y repito, no me refiero a casos donde haya habido algún problema entre ellos, o se haya visto que traten mal al crío. Hablo de casos donde no hay ningún problema entre las partes.

¿Por qué? Simplemente pensad, ¿Cómo os sentiríais el día de mañana, cuando vosotras seáis las abuelas, si os niegan ver a vuestro nieto simplemente por ser la suegra?

Andrea M.