Habéis ido al notario para leer las últimas voluntades de tu madre o testamento. Respeta las decisiones que tomó tu madre en vida. Si ella una vez muerta quiere que todos lo sepan seguro que lo hace asi, y si no chitón. Si a mi me dicen un buen día que mi madre no es quien pensé siempre se me rompería la vida en mil trocitos. Menuda crisis de identidad. Yo no se lo diría a nadie. Ni a tu hermana. Es verdad que todos tenemos el derecho a saber nuestros orígenes, pero si tu tía tiene una vida feliz, solida, armónica porque dinamitarla. Es que un secreto así no deja indiferente a nadie.