Menuda paciencia está teniendo tu mujer contigo, Sergio, si llevas cuatro añazos con el rollito de mediar, poner límites sutiles, encontrar la justicia proporcional y toda esa historia, como si fueras el rey Salomón. 100% de acuerdo en que en un par de años estás divorciado.
Te voy a explicar cuál es el inconveniente de ser mediador, al modo de Barrio Sésamo, porque me parece que ésa es la cuestión central:
Un mediador es una persona que está ENTRE DOS PARTES, sin pertenecer a ninguna. Como el árbitro, como el juez.
Si estás ENTRE DOS PARTES, SIN PERTENENCER A NINGUNA, entonces no estás con tu mujer. Tu mujer está sola, viendo cómo enfrente tiene a tum madre y, en lugar de un marido en su equipo, tiene a un tío jugando a mediar, a hacer de árbitro y buscando el punto medio aristotélico, la proporcionalidad o como lo quieras llamar.
La solución, si la quieres tomar, es que dejes de querer ser juez y parte, porque por el camino de buscar la justicia y el rol del perfecto mediador te vas a quedar sin tu mujer y sin tu familia.