No permitas que un gilipollas te haga sentir mal, tú eres mucho más que tu peso y vales más que una persona que tiene la poca educación de soltar esas cosas.
Yo me habría quejado de que los asientos son muy mientras le digo que quizá necesite dos y me voy desplazando hacia ella, apretujándola de verdad. Que para poca vergüenza la mía.
Un besote!