¡Hola! Sin ánimo de echarte el puro (que eso seguro que ya lo hará tu madre), creo que tienes que entender que ella no te dice que no cocines por capricho o por fastidiarte… La pobre mujer tiene toda la razón. Primero, porque es cierto que los utensilios de cocina buenos valen un dinero. Segundo, porque la comida no aparece espontáneamente en la despensa, sino que hay que salir a comprarla (con el riesgo que eso supone) y hay que pagarla (que será un buen dinero si te dedicas a hacer varias recetas al día), y el dinero cuesta mucho trabajo de ganar. Suerte con la bronca de tu madre y, por favor, cuéntanos cómo quedas con las sartenes :-)