Si tienes una mala percepción de ti misma, ni todas las operaciones del mundo te harán verte perfecta. Por eso mucha gente empieza y no sabe dónde parar. Porque siempre hay algo que cambiarían, o que se puede mejorar, sin tener en cuenta que una operación conlleva riesgos y que nadie te asegura que el resultado vaya a ser exactamente el que tú querías y como tú te lo imaginabas.
En primer lugar, porque la perfección no existe. Todos tenemos defectos, sean más visibles o menos, les demos más importancia o menos. La perfección es algo subjetivo que te marcas tú, que no tiene que corresponder con la realidad de cómo eres y cómo te ven los demás. Llega una edad en la que te das cuenta de que no puedes vivir esclava de la búsqueda de una perfección que es difícil de alcanzar, mantener y mismo establecer.
Y una cosa es un retoque estético de algo puntual que realmente solo con ese cambio ya es suficiente, y otra es que tengas una obsesión con tu físico que parece que es lo que expresas en tu texto. De ser el segundo caso, antes de meterte en operaciones, te vendría bien ir un tiempo a un psicólogo.
Tu reflexión me parece en sí misma un buen punto de partida, porque ya te estás planteando el porqué de la búsqueda de la perfección que tienes.