Trátate esa dependencia de él, asume que no todo el mundo necesitamos llorar nuestras penas en el hombro de nadie y que algunos necesitamos vivir nuestro dolor a solas, y dale su espacio para vivir su duelo como necesite. Supongo que no habrás tenido la desgracia de vivir el proceso de ver cómo esa terrible enfermedad va consumiendo día a día a alguien a quien adoras, que no tienes ni idea de lo durísimo que es verle sufrir, saber que no hay remedio posible para evitar que acabe perdiendo la batalla, ver como el final se acerca… Te deseo que nunca pases por ello, pero, si alguna vez te ocurre, ya nos contarás si tienes muchas ganas de reirte, de mandar corazoncitos, o de preocuparte por no tener una celebración romántica en tu cumpleaños. 😒