Si se le pasa por la cabeza montarme un show en público, es lo último que hace conmigo.
Lo último.
Primero: somos personas adultas y las cosas se hablan, no se pone uno a montar circos como un puto pirado. Y dos: los trapos sucios se lavan en casa. Lo que me tenga que decir me lo puede decir a mi, no publicarlo en el bando municipal y que todo el mundo participe de una discrepancia.
Me da vergüenza ajena cuando veo espectáculos y discusiones de la gente. Qué falta de educación tratarse así. Yo no consiento ese tipo de comportamientos.