El otro día me tiré a un tío que no conocía de nada y me preguntó antes de quedarnos dormidos si me podía despertar para follar en mitad de la noche. A mí, que nada me gusta más en en mundo que que me despierten para follar, me parece muy fuerte que alguien lo haga sin haberlo hablado antes. Es más, te digo que este tío era un cualquiera de 45 años y aún así preguntó.