Creo que no se me ha entendido, de otra forma no me explico el comentario tan agresivo de Eva. En la época en la que ingresé al Estado no había, al menos en mi provincia, un examen eliminatorio de ingreso; se ingresaba con una recomendación política, cuestionable para algunos, pero absolutamente legal, y en un puesto para el cual yo cumplía con las competencias y la formación para desempeñarlo. Es cierto que esta oportunidad no está al alcance de todos y, reitero, todos deberían tenerla. También es cierto que muchos, por más esfuerzo que hagan, no consiguen lo mismo que quien tiene más «contactos», por así decirlo. Pero no, mi empleo no fue obtenido mediante ningún acto de corrupción, si bien jamás he dejado de considerarme favorecida y hasta reniego de que actualmente se vea como privilegio lo que debería tomarse como un derecho: trabajo estable, vivienda digna y sistema de previsión. Espero haberlo aclarado. Que pasen un hermoso día.