Hola Nico, yo pasé por algo muy parecido con una expareja hace unos años. Acabamos por cuernos (de él hacía mí), pero yo intenté quedar bien con él (mi autoestima estaba por los suelos entonces) y por ello hablamos las cosas y «aclaramos» todo antes de terminar. Sin embargo, cada vez que me hablaba o cada vez que lo veía me daba el shock terrorífico ese que dices. Es completamente normal, te pones alerta porque al final el trauma está ahí. A lo que voy es que el contacto 0 no es el culpable, y no sólo te lo digo por mí experiencia, si no también por la de amigas o amigos que terminaros relaciones «bien» y aún así se sienten sobresaltados cuando se encuentran a esa persona (sea pareja, amigo o familiar con los que tuvieron que distanciarse por su propia salud). Y es que es eso, el contacto 0 sirve para protegerte, para que puedas avanzar, pasar página, para darte espacio para ti y tu nueva vida. Él quería darte explicaciones y tú no quisiste oírlas, lo que es completamente lícito. Probablemente nos equivoquemos a lo largo de nuestra vida, pero hay veces que tenemos que confiar en que las decisiones que tomamos eran las mejores para nosotros. Si hubieras hablado o seguido en contacto: 1. Le habrías transmitido que te parecía bien lo que pasaba y 2. (Y más importante) no te habrías dado el espacio que necesitabas para sanar. Habla con tu psicóloga para aprender a gestionar esos schocks, así como hice yo, y ya verás que en algún momento esa herida sanará. Un abrazo reina