Mi amigo Ricky siempre ha sido el niño mimado de sus padres. Ellos vienen ambos de familias de mucho dinero, no esconden para nada el hecho de que sus familia acordaron su matrimonio sin contar con ellos mucho antes de que se conocieran y están muy orgullosos de cómo sus padres se preocuparon de que sus respectivas familias acabasen con la persona correcta para ellos, alguien que no les hiciese perder estatus. Cuando Ricky nació sus padres ya hacía mucho que no se soportaban, pero llevaban una vida lujosa y aparentemente feliz en su enorme chalé, cada uno por su lado.

Ricky siempre quiso separarse de esa vida de postureo y clasismo en la que sus padres querían embaucarlo, y ahí fue donde nos conoció a nosotros. Mis amigos y yo tenemos un club de billar y quedamos cada semana para jugar en el centro de la ciudad, al lado del barrio más pijo, donde vive Ricky. Él se escapaba allí a jugar cada poco tiempo para desafiar a sus padres y acabó siendo un gran aficionado y un gran amigo para nosotros.

Sentimos mucha lástima cuando, tras terminar la carrera de ADE, sus padres comenzaron a presionarlo para que buscase a una buena chica con la que formar una familia (aunque las candidatas se las eligieran ellos, por supuesto).  Él quería conocer gente, salir… Y empezaba a ser muy evidente que se estaba enamorando de Anita, una chica de la pandilla muy bajita con la que se llevó genial desde el principio. Los padres de Anita eran panaderos, así que ella jamás pasaría el filtro en casa de Ricky, y por eso jamás lo intentó.

Dejamos de verlo un tiempo. Despareció sin más.  A mi me contactó por telegram a escondidas de sus padres, que lo estaban vigilando como si fuese una persona fugitiva. Le estaban enseñando fotos de chicas, como quien enseña un catálogo de juguetes a un niño por navidad, para que eligiera a quien le presentarían primero. Cada foto iba acompañada de una ficha donde enumeraban las virtudes de cada una. Le habían sacado fotos de estudio a él para elaborar su propia ficha de pretendiente y ahora solo faltaba el doble match. Era como el Tinder pero de super ricos. En vez de una red social, una mafia de padres ricachones.

A pesar de las cosas que me había contado en ese tiempo, desapareció unos meses y reapareció de nuevo con una brillante alianza en el dedo y una chica mucho más joven que él vestida de Chanel de arriba abajo a la que se le puso cara de estar oliendo mierda en cuanto nos vio en el billar. Cuando los felicitamos por su boda, que algunos ya habían visto en redes sociales por sus pomposos detalles, Anita se fue al baño a llorar. Él la miró con lástima y me llevó aparte para hablar.

Sus padres no le habían dejado alternativa. O se casaba o le quitarían todo lo que tenía. Él accedió a cambio de que prometieran darle un poco más de libertad. Elena le había gustado un poco y suponía que podía acabar queriéndola.

Hoy en día llevan ya varios años casados. Aquella niña rica ha conseguido que Ricky se hunda en la más profunda mierda. Acabó con su autoestima, se gastó todo el dinero que él consiguió ganar con su primera empresa y tuvieron que irse al chalé de sus padres para intentar remontar de nuevo. Era una caprichosa e inmadura mujer con un gran poder en la clase alta. Sus padres le suplican que aguante porque un divorcio es una mancha horrible, pero sobre todo porque si esa mosquita muerta convencía a su padre, podría arruinarlos a todos, ya que de él dependía los tan ventajosos negocios de la familia.

Los padres de Ricky dicen estar arrepentidos de haberlo obligado a tomar aquella decisión, pero no le permiten hacer nada para remediarlo. La última vez que lo vi me dijo que estaba planeando fugarse, fingir su propia muerte o algo así como de película. Ni siquiera era capaz de sonreír cuando bromeaba así. Supongo que en el fondo desearía que aquellas bromas se convirtiesen en realidad y le liberasen de la vida de mierda que llevaba. Jamás hubiera pensado que alguien que vive en una de esas enormes casas lujosas del centro pudiese sentir envidia real de mi vida, cuando jamás llego a gusto a fin de mes.

 

Escrito por Luna Purple basado en la historia real de una seguidora.

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