Durante años pensé que simplemente era mala para los números. Que las mates no eran lo mío, que “yo soy más de letras” y ya estaría. De hecho en selectividad saqué muy buena nota en casi todo y un TREMENDO 1 en matemáticas. ¡Y luego tenía un 10 en inglés!
Y no, no pasa nada… pero lo que sí pasa es que quizás no era una cuestión de gustos ni de vagancia. Quizás lo mío tenía nombre. Y era discalculia.
🧠 ¿Qué es la discalculia?
Es una dificultad específica del aprendizaje que afecta a la comprensión de los números, los cálculos y todo ese mundo maravilloso de problemas matemáticos que para mucha gente tiene sentido… y para otras, es una locura.
🚨 Señales que yo (y mucha gente) viví sin saberlo:
-
Sacabas notazas en lengua, historia, inglés… pero mates siempre era un drama
-
Podías memorizar un problema, pero si te cambiaban una coma, te perdías
-
Jamás entendiste el “por qué” de las operaciones, solo repetías pasos
-
La regla de tres te sonaba a conjuro de Harry Potter
-
Evitas dividir, calcular o pensar en porcentajes hasta hoy
-
Te sigue costando gestionar el dinero, los horarios o calcular tiempos
A mí me pasaba TODO esto y más. No por falta de esfuerzo. No por pasotismo. Por incomprensión total. Llegué a tener profesores particulares, y nada mejoraba.
🧩 Entonces… ¿tenía discalculia?
No lo sé con certeza porque no tengo diagnóstico oficial (aunque hoy en día lo puedes pedir incluso siendo adulto), pero por todo lo que he leído, compartido con psicólogas y cruzado con otras personas… todo apunta a que sí.
Y saberlo me ha hecho sentirme en paz con esa parte de mi vida. Porque durante mucho tiempo pensé que era torpe, tonta o simplemente vaga. Spoiler: no era nada de eso.
🧑⚕️ ¿Quién puede diagnosticarlo?
Solo un/a profesional de la salud o del aprendizaje. Así que esto no es una autodiagnóstico, es solo una historia. Pero si algo de esto te resuena, si tú también sufrías cuando veías una raíz cuadrada, igual te apetece investigar más.
👀 Cómo saber si podrías tenerlo:
-
Las mates siempre te generaron angustia real, incluso cuando te esforzabas
-
Te cuesta recordar precios, cantidades, cambios, fechas, operaciones básicas
-
Usas los dedos para contar incluso de adulta
-
Te bloqueas al intentar leer un horario o calcular algo mentalmente
-
Nunca entendiste la lógica detrás de las operaciones, solo lo hacías “de memoria”
Y si tienes un hijo y te da miedo que lo herede, como me pasa a mí… tranqui. No es una condena. Solo es otra manera de procesar. Y si lo pillas a tiempo, puedes enseñarle que no está roto, ni es tonto. Solo necesita otro camino para aprender.
Así que no, quizás no eras «de letras». Quizás tu cerebro simplemente no funciona igual con los números y eso no tiene nada de malo.
Tiene nombre. Tiene explicación. Y lo más importante: no tiene nada que ver con tu valor como persona.

