Me gustaría reivindicar lo maravilloso que es follar con un tío que se corre relativamente pronto. Esta es una opinión personal e intransferible y tal vez influya el hecho de que ayer quedé con un tío que me foxxó durante 3 horas sin correrme, acabando mi chochet más rojo que un británico veraneando en Magaluf.
Tres horas de reloj. Tres horas largas y duras -nunca mejor dicho-. Tres putas horas con un chaval que no se corría ni con mis mejores movimientos. ¿Y sabéis lo peor de todo? Que al acabar me miró, arqueó la ceja y preguntó (o más bien afirmó):
“¿A que no te han follado así nunca?”
PUES NO, TÍO, Y OJALÁ NO VUELVAN A HACERLO.
No quiero ser dramática ni extremista y hay veces que me he topado con tíos que tardaban poquito, pero joder, ni tanto ni tan calvo. Os prometo que llegó un punto en el que perdí la lubricación, pero me sentía como se deben sentir los que juegan a las tragaperras. “Una monedita más y seguro que me toca”. En vez de perder dinero, perdí salud vaginal.
Y esta experiencia tan poco agradable me ha hecho valorar los polvos de duración estándar. Los 15-20 minutos de toda la vida con su masturbación, sexo oral y penetración. Porque esa es otra, este muchacho debía sentirse tan orgulloso de durar tanto y de tener un macropollón que sólo me la metió. Ni comerme la parrusa un poquito ni un dedo para ver qué tal estaba el asunto. Menos mal que al principio estaba más mojada que un gallego en invierno, porque sino me habría arrancado la piel del interior de mi chochamen.

En el fondo soy consciente de que el problema en sí no ha sido la duración del polvo, sino que me he acostado con un chaval que tenía cero empatía sexual. No se ha preocupado por mi disfrute, por mi lubricación ni por mi bienestar. Me ha usado como una vagina en lata hasta que se ha corrido y luego se ha sentido orgulloso de follarme cuan muñeca hinchable. ¿Soy gilipollas por no haber parado antes? Pues sí, pero oye, de los errores se aprenden.
Tras esta experiencia tan traumática quiero mandar un mensaje a los hombres del mundo: no sois más machotes por aguantar horas y horas follando. Esto no es una competición de “a ver quién tarda más”. Tampoco tenemos un cuaderno en el que apuntamos tamaños y tiempos de los diferentes tíos con los que nos acostamos, de verdad. Y si por un casual tardas SIEMPRE horas en correrte, por lo menos lleva una mochilita con lubricante. La vagina de tu ligue lo agradecerá.
Anónimo
Envía tus movidas a [email protected]