Hola, bonita.
Aquí una que está más o menos en una situación parecida a la tuya. Dos hijos, de dos años y seis meses, una casa que se me viene encima, una depresión postparto antológica por la que estoy en tratamiento y un marido que no hace ni el huevo en casa porque su madre, que es una santa, ya lo hacía todo por él.
Hemos tenido muchas discusiones por este tema y casi acabamos en divorcio. ¿Qué es lo que hicimos para encontrar lo más cercano a la solución? Para empezar, contratamos a alguien que nos ayudara a limpiar, porque si no era imposible que yo sola me encargará de todo. He de decir que mi marido me puso pegas, pero me planté y le dije que o entraba alguien en casa para ayudarnos o yo salía por la puerta. Tal cual. Y hoy por hoy, los dos estamos encantados en ese sentido.
Otra cosa que hicimos, esto dicho por mi psicóloga perinatal, fue hacernos un horario de las tareas. Es decir, si X persona tiene los martes y viernes para poner lavadoras, tiene que comprometerse a hacerlas, pero sin que la pareja haga de policía. Se apela a la responsabilidad personal de cada uno, y si bien es cierto que no es algo mágico, es lo que más cerca hemos estado de cierta armonía.
Es una pena, pero si tú pareja está en ese plan, hay que plantarse, porque él està claro que no va a colaborar un día de buenas a primeras.
PD: he flipado con lo de que al señor le molesta el ruido de la lavadora durante el día. Encima con exigencias. Seguro que a los vecinos les encanta escuchar la lavadora de madrugada. Que se ponga unos cascos mientras las lavadora esté puesta y apañado.
Ánimo.