Tengo un negocio en el centro de la que era mi cuidad. Hace unos años me casé y me fui a vivir al pueblo de al lado, más pequeñito y más tranquilo, donde tuve a mi retoño, que ahora ya tiene casi tres años.
No hace ni dos años que abrimos el negocio, (mi socia/amiga y yo). Desde entonces hemos conocido a mucha gente y muchos client@s han pasado a ser amig@s. Entre ellos, se han hecho asiduos unos chicos, son amigos y viven juntos cerca de la tienda. Están acabando doctorado en la uni que tenemos cerca y ya forman parte de nuestra vida, sobre todo de la mía.
Como ya es habitual, una de esas tardes de verano se pasaron, yo estaba a punto de cerrar y me dijeron de ir a hacer una cerveza y acepté. Fuimos al bar. Yo avisé en casa que iba a tomar algo, como hago en muchas ocasiones y sin más.
Allí empezamos a beber, a reír y a intimar. Abrimos corazones, ya sabéis que el alcohol es un fiel aliado para estas cosas y así continuamos un rato más.
Los tres nos sentíamos a gusto, tranquilos, pero noté que quizás demasiado a gusto. Era un poco tarde y me acompañaron al párquing, volvimos a sentarnos a hablar. NO quería irme y ellos no querían que me fuese. En ese momento apoye mi cabeza (que iba dando vueltas) en el hombro de T. Estábamos muy cerca, y nos besamos, mientras C apoyó su mano en mi pierna a lo que me separé de T y fue cuando C y yo nos besamos.
Al levantarnos les dije que tenía que irme y que lo había pasado muy bien. Despedida por mi parte agridulce ya que me hubiese fundido con los dos. Soy algo mayor que ellos, tengo 36 y ellos unos 8 años menos, pero nunca había estado tan cerca del éxtasis con tan solo dos besos. Buenos besos.
Me fui. Me marché de vacaciones sola con mi hijo. Mi marido y yo hace tiempo que hacemos vidas paralelas (eso ya es otra historia).
La semana que viene los veré, y la verdad, tengo muchísimas ganas.