De un extremo a otro
Hola! Soy una gran seguidora de esta página, me ha ayudado muchísimo y me sigue ayudando en mi crecimiento personal, me gustan todos y cada uno de los post que se publican aquí. Quiero contar mi historia.
Mi problema viene de muy lejos, conocí a mi primera pareja estable con 17 años, estuve con él, 13 años de mi vida (ahora tengo 33 años), fue una relación con un comienzo muy inexperto por parte de ambos y tormentoso por parte de él, yo me mudé de ciudad para estar con el, estudie mi carrera en su ciudad de origen y rápidamente empezamos a vivir juntos, mis padres me pagaban el piso así como mi manutención-gastos, además de eso, siempre opte a tener becas por ser una buena estudiante, el, rápidamente se «acopló» a vivir conmigo y con los años, a vivir de mí y de mis padres, así durante todos mis años de carrera y Master, no sólo, no aportaba prácticamente nada a nivel económico sino que encima empezó a obsesionarse conmigo, me controlaba absolutamente todo, mi vida, llegó a ser su vida, deje de ser yo para convertirme en una extensión de el, la única parte de mí que se mantuvo a flote, fue la parte curricular, seguí siendo la misma buena estudiante de siempre.
Sorprendentemente, mi ex-pareja, siempre insistía en que debía comer bien, que tenía que estar fuerte, que había que comer de todo, que no pasaba nada si comía muchas galletas o muchos dulces, siempre me decía «te quiero por cómo eres», a medida que fueron pasando los años, empecé a aumentar de peso, tranquilamente subí 35 kilos a lo largo del tiempo, siempre fui una chica «rellenita» pero hacía esfuerzos por controlarme y no sobrepasar cierto límite-saludable.
A pesar de sus maravillosas palabras de «te quiero por cómo eres» o «eres mi vaquita» cuando discutíamos por algo que a él no le gustase siempre me insultaba, ofendía, y sobre todo, aludía a mi físico para despreciarme, grandes ofensas y terribles palabras que hacían que mi autoestima bajase cada vez más y que recurriera a los dulces para sentirme un poco más feliz….
Así durante años, yo no era feliz y sin embargo, no era consciente del pozo en el que estaba metida, llegue a mantenerle con mi sueldo, porque pese a ser el mayor que yo, nunca encontraba trabajo, siempre decía que no tenía suerte o que estaba deprimido…
Yo… Iba siendo poco a poco más infeliz…
Un día, decidí apuntarme al gimnasio, estaba a punto de cumplir 30 años y pensé que merecía la pena empezar a cuidarse, no llevaba una buena alimentación, no estaba en forma y sobre todo, tenía una autoestima bajísima, sus insultos, sus desprecios, su madre que a penas sabía pensar por sí misma, también era participe de dar consejos o de hablar de dietas de revista, eso sí, a la que yo perdía 5 kilos, todos se preocupaban «ten cuidado, que no es bueno bajar de peso rápido, no hagas locuras»
Cuando me apunté al gimnasio, nadie se lo creyó, el alucinaba, su familia igual, todos con la idea mental de «a ver cuánto duras» o si veían que iba progresando, que me iba sintiendo mejor conmigo misma, todo eran comentarios del tipo «ten cuidado», «como es que te ha dado ahora por hacer gimnasia si tú eres más de sofá»?, «te va a costar mucho», «al
principio perderás rápido pero luego no…», «que arreglada vas ahora, no?»
Resumiendo: en 9 meses, perdí 40 kilos, sin pasar hambre, tonificando el cuerpo, yendo todos los días al gimnasio, comiendo sano 5 veces al día y haciendo un día de «comida libre» a la semana. Empecé a sentirme genial, mandé a mi ex y a su familia al país de «nunca jamás».
No les odio, no le odio, debería hacerlo porque el trabajo de autoestima, confianza y amor propio, todavía no tiene los frutos que debiera, las secuelas, aún me duran, han pasado más de 2 años, he perdido 10 kilos más, pues… Tengo pesadillas con el, con su familia, con toda aquella etapa dura y espantosa, me miro en el espejo y pienso «estas loca, llevas una talla 36 pesas 55 kilos, es imposible que te veas gorda», pues si, mido 1,65, me veo gorda, aún me miro y pienso en «gorda de mierda, asquerosa». Son muchos, pero muchos, los días que me despierto de madrugada, llorando, sintiéndome mal…
Actualmente tengo pareja, soy inmensamente feliz, jamás he sido tan feliz, es tanto lo correspondida que me siento que he llegado a pensar que no es real, nunca pensé que una relación real adulta de pareja fuera como lo que yo tengo en estos momentos, llevamos un tiempo viviendo juntos, nos queremos casar el próximo año, cada día doy gracias a la vida por despertarme a su lado, enamorada, feliz, nunca me han vuelto a insultar, a despreciar, a hacerme sentir mal, ni un solo grito, ni un solo desprecio…. Todo son halagos, palabras de amor, preocupación por mi bienestar, detalles…
Pero… Sigo despertándome con pesadillas, voy al baño a llorar, si me subo en la báscula y aumento aunque solo sea medio kilo, en seguida me agobio, me siento mal… Es como si no hubiese podido cerrar del todo el capítulo anterior….
Solo quería contar mi historia y pediros ayuda, como hacéis para pasar página las que habéis estado en una situación similar?, cómo habéis recuperado la autoestima?
Perdón por toda la parrafada, un abrazo.