Hola, chicas. Llevo mucho tiempo leyéndooslas y por fin decidió describir una consulta. Os cuento, mi pareja, con el que llevo más de diez años, se está volviendo super extremista con una ideología.
Siempre ha tirado más hacia un lado y yo hacia otro, antes no importaba porque había puntos en común, pero cada vez hay menos debate y más tenerle a él compartiéndome bulos, teorías conspiranoicas, y textos y artículos y vídeos varios para intentar «convencerme» de que su postura es la buena. Cada vez son más y más radicales. Yo soy una persona muy política, muy peleona en otros contextos, pero con él cada vez lo soy menos. Se pone agresivo, levanta la voz, no hay forma de hacerle ver otros puntos de vista.
Hay temas de los que evito hablar porque tal y como lo cuenta me hace sentir tonta, no porque lo sea, porque me hace sentir así. Se lo he dicho a lo largo de los años muchas veces, él siempre me dice que no es su intención hacerme sentir de esa forma. No sé, ahora que lo escribo, si me siento tonta o si simplemente me quedo callada porque cada vez estoy más sorprendida de las perlas que me suelta. A veces no hay contestación porque sé que no se puede hablar con él. Él me reprocha mucho esto. Me dice que no es una relación sana si yo veto ciertos temas. Pero es que son temas que me atañen porque a mí me duelen, porque son parte de mí, porque intento actuar de forma coherente con las cosas que pienso. En fin. No sé cómo lo veis. Yo personalmente le veo mal término porque cada vez esto va a más. Me pone triste.
