Hola!! Primero de todo, vengo a desahogarme un poco así que gracias por leer mis tonterías jeje
Para contextualizar un poco, mi primer novio me dejó a finales de junio cuando yo pensaba que me iría de Erasmus con pareja. Estuve los dos meses de verano pasando el duelo, triste y enfadada, a veces echándolo de menos, otras pensando que estoy mejor sin él, pero con miedos e inseguridades por sus malos tratos (era un chico bastante problemático; discusiones familiares, drogas, fiestas, no era nada detallista, etc) ya que yo llevaba todo el peso de la relación.
Llegó septiembre, mi mes tan esperado, por fin empezó mi erasmus en Republica Checa! Yo iba con la mente abierta, quería experimentar la vida, tenia ganas de conocer a gente pero sin pensar en nada en concreto, aunque la verdad es que por una vez en mi vida me apetecía ser un poco picaflor. Ya que después de una ruptura no pensaba que sería el momento para conocer a alguien seriamente.
Pues en septiembre con las amigas de mi residencia nos empezamos a juntar con un grupo de italianos, y ya la primera noche que nos conocimos todos, uno de los italianos me estuvo hablando toda la noche, el chaval a mi tampoco me desagradaba asique le seguí el rollo. Nos estuvimos viendo con el grupo de italianos casi todos los días, pero a veces me hacía caso y a veces no, a yo que no quería arrastrarme por nadie y tampoco quería que nuestros amigos me vieran desvivida por él, hacia como si nada. Pasaron los días, y tuvo comportamientos bastante raros conmigo, a veces de repente se enfadaba conmigo (por no hacerle mucho caso supongo?) y dejaba de hablarme, diciendo que no entendía mi actitud con él. A mi esto me olía mal, me recordaba a mi ex y no me gustaba pero decidí quedar con él una vez para ver que tal iba. Nos besamos, pero yo no sentí nada (desde la ruptura no sentía deseo sexual por nada). Seguimos hablando unos días, pero perdimos de vista a los italianos y al final me parecía que hablábamos por obligación y acabé dejándole en visto. Le podría haber dicho de quedar yo, pero sinceramente no me apetecía.
A principios de octubre, en una fiesta del Erasmus, conocí a un chico de mi misma comunidad autónoma (que yo pensaba que era yo la única lol), que vive a 40 minutos en coche de mi pueblo. Estuvimos hablando bastante esa noche, y pasó lo que tenia que pasar, nos besamos. Y madre mía, lo que perdí en la ruptura lo gané con él, no podía parar de besarle. Me preguntó si quería ir a dormir con él pero la verdad, entre que vive en una habitación con dos chicos más, que duerme en la litera de arriba y no me gustan «los aquí te pillo, aquí te mato» le dije no. Yo pensaba que no lo volvería a ver porque sinceramente pensaba que él solo quería follar con cualquiera, hablando claro.
Pasan dos días, y me llega un mensaje suyo preguntándome si querría tomar un café con él algún día. Me lo pasé bien con él en la fiesta y le dije que sí. Pues resulto ser la mejor cita de mi vida, me llevó a una cafetería monísima y luego fuimos al castillo de la ciudad, con unas vistas preciosas, y obviamente nos besamos. Después de esto, el resto es historia, nos empezamos a ver una vez por semana, él viene a mi residencia, yo voy a la suya, vamos a cenar, descubrimos la ciudad… Este chico es encantador, es detallista, cocina genial, hablamos de absolutamente todo, tenemos gustos en común, y el sexo madre mía diría que tengo más química con él que con mi ex incluso. Que locura.
Ahora hemos vuelto a nuestras comunidad autónomas por navidad. El problema? Tengo miedo de saber hasta donde irá todo esto, la verdad es que no hemos tenido LA conversación porque siento que no sirve de nada por las siguientes razones; él dejó a su exnovia en mayo, mi ex me dejó en junio, él estudia en Barcelona, yo estudio en nuestra comunidad autónoma, yo me quedo en Republica Checa hasta febrero y él hasta junio… Desde cualquier punto de vista esto tiene fecha de caducidad, verdad?
Pero cuando lo pienso, me entra la pena. Este chico me ha hecho ver las cosas de manera diferente, que siempre viene algo mejor, que siempre puede venir alguien que te trate como realmente te mereces. Y obviamente se me vienen a la cabeza los pensamientos de «Que pasará cuando me tenga que despedir de él?» «Se liará con otras…?», me da un poco de miedo sentir que no puedo controlar nada, pero eso es lo bonito de la vida supongo. Si que es verdad que él me ha dicho que no es de liarse con alguien diferente cada finde, que prefiere tener un «rollo». También cuando me hablaba de sus fiestas de pueblo me dijo «y tu podrás venir claro». No se, todo esto me hace preguntarme que estamos haciendo realmente, por que a veces lo nuestro no parece un «simple rollo». No se si me explico.
Pero bueno, sea lo que sea, estoy muy agradecida de haberlo conocido porque es una persona maravillosa con muy buen corazón, y eso es lo que cuenta al fin y al cabo.
Si habéis leído hasta aquí, muchas gracias :) y si tenéis consejos para tranquilizar mi mente ansiosa os doy un abrazo desde aquí jeje.
