hello lovers!!!
Mi hija tiene 13 años, mide casi 1,70 y es una chavala grande (pesa unos 70kg), fuertota igual que nosotros. Siempre ha sido así simplemente una niña alta y grandota pero sana.
Pues cada vez que vamos al pediatra, que en el pueblo solo tenemos a ese, el hombre empieza con que está rozando la obesidad, que hay que ponerla a dieta, que cuidado con lo que come y tonterías así delante de ella. Y la cría sale de allí hecha polvo, se le nota en la cara. Antes merendaba normal y ahora no quiere ni su bocadillo porque dice que igual engorda. Ya la he pillado dejando comida para mañana y eso me ha dado un miedo que no os imagináis.
Yo no quiero que esta mierda acabe en un TCA. No quiero que se pase la adolescencia odiándose porque un médico decidió que su cuerpo estaba mal. Y encima al vivir en un pueblo estamos atrapados: cada vez que pasa algo tenemos que ir sí o sí a ese centro y solo está él. No podemos elegir otro pediatra sin hacer 40 km.
El tío ha sembrado una semilla en su cabeza y ahora estoy intentando desprogramarla yo sola. Hablo con ella, le digo que su cuerpo está bien, que está creciendo, que no es un número… pero una madre puede decir misa cuando tienes a un señor con bata blanca soltando barbaridades.
No sé qué hacer.
