El Vecino: capítulo 5

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  • Moetsi
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    Moetsi on #142477

    Durante unas cuantas semanas mantuvimos nuestros encuentros, nuestras conversaciones en el coche, intercambiamos algunos mensajes… aparentemente nada había cambiado entre nosotros.
    Yo seguía teniendo buena relación con su hermana y había pasado algunas tardes con ella, a veces en mi casa y otras veces en la suya.
    Una de las tardes que subí a su casa, habíamos quedado para ver una peli y en un intento por normalizar, le comenté que su hermano me había dicho que él también quería verla y le propuse que lo invitara a quedarse en el salón con nosotras si le apetecía.
    Ella sabía que él me llevaba a casa todas las mediodías y sabía que hablábamos, así que tampoco le pareció nada extraña la propuesta.
    Él se sorprendió un poco ante mi iniciativa, pero por supuesto aceptó acompañarnos.
    Durante la película intercambiamos algunas miradas cómplices y creo que los dos nos sentimos cómodos en aquella situación.
    Después de esa tarde, en alguna ocasión más se quedó con nosotras hablando y la verdad es que lo pasábamos bien los 3 juntos.
    Una mediodía mientras íbamos a casa me dijo que le gustaba mucho esta nueva manera de vernos:

    -No sé qué pensarás tu, pero yo creo que podemos decir que somos amigos, no crees?
    Me gusta que podamos estar juntos así y quiero agradecerte también que pases tiempo con mi hermana, últimamente no lo está pasando muy bien y tu compañía le ayuda mucho.
    Ya sabes que ha tenido problemas con su novio y estaba bastante desanimada, creo que hacer planes contigo le hace olvidarse un poco de él.
    -Si, ya me contó algo la otra tarde, de hecho me dijo que este fin de semana no se iría al pueblo porque no quiere verle así que le he propuesto que salga conmigo éste sábado.
    Voy a cenar con mis compañeras de trabajo y después saldremos a tomar algo pero no sé si le apetece mucho venirse.
    -Seguro que acepta, es mucho mejor plan pasar el fin de semana contigo que conmigo en casa.
    -Bueno, eso dependerá de a quién se lo preguntes… yo no opino igual, creo que los fines de semana contigo son bastante entretenidos.
    -Claro, pero tu no eres mi hermana, contigo puedo hacer cosas mucho más entretenidas.
    Es una pena que este fin de semana no esté solo, ahora mismo se me ocurren varias cosas que podríamos hacer juntos tu y yo.
    -Vas a tener que guardar esas ideas para otro día, ahora tienes que compartirme con tu hermana.
    -Su novio es un imbécil, pero si la consecuencia de que lo dejen es tenerla en casa todos los sábados, creo que voy a tener que insistir un poco en que hable con él.
    -¡No seas malo! Encontraremos la manera de tener tiempo para nosotros.

    Al final su hermana aceptó salir conmigo el sábado.
    Los domingos ponían un mercadillo cerca de casa y montaban unas casetas donde podías comer unas tapas y tomar algo, hacía tiempo que ella no iba porque normalmente no estaba el fin de semana en la ciudad y me dijo que le apetecía mucho ir, asique me propuso dormir en su casa el sábado, y levantarnos pronto el domingo para ir de casetas.
    Era la primera vez que iba a dormir allí, al menos con ella, y podría haberme quedado en mi casa, total solo estábamos a unos cuantos escalones de diferencia, pero no me pareció mal plan, en cierto modo me daba un poco de morbo sabiendo que su hermano estaba en la habitación de al lado, así que acepté.
    Después de cenar tomamos un par de copas y nos fuimos, cuando quedaba con mis compañeras las fiestas no se alargaban demasiado, asique a las 2 ya estábamos en casa.
    Al llegar, él aun estaba despierto.
    Su hermana no estaba acostumbrada a salir y mucho menos a beber alcohol, estaba un poco más contenta de lo habitual.
    Nos pregunto qué tal lo habíamos pasado y ella le contó todo lo que habíamos hecho, donde habíamos ido…
    -Hacía tanto que no me lo pasaba tan bien… no hemos parado de bailar ¡Pero si hasta hemos ligado! Hermanito, nuestra vecina sabe muy bien como divertirse ¡voy a tener que salir más a menudo con ella!
    Su cara cambió por un momento.
    -¿Así que habeis ligado? Vaya…
    -No ha sido lo más interesante de la noche. Nos hemos reído mucho, y nos lo hemos pasado bien, que es de lo que se trataba- le contesté un poco sorprendida por su gesto.
    -Me parece estupendo. Me voy a la cama, y vosotras deberíais hacer lo mismo. No estás acostumbrada a beber y me parece que hoy te has pasado un poquito – le dijo a su hermana mientras se levantaba y salía de allí sin darnos ni las buenas noches.
    Nos desmaquillamos y nos pusimos el pijama, en 10 minutos su hermana se había quedado dormida como un tronco pero yo no era capaz, estuve dando vueltas en la cama casi una hora y ya desesperada por no poder conciliar el sueño me levanté a por un vaso de leche.
    Casi me muero del susto cuando al dar la luz de la cocina me lo encontré allí.
    -¿Qué hacías aquí a oscuras? Menudo susto me has dado.
    -Supongo que lo mismo que tú, no podía dormir y me he levantado a fumar un cigarro.
    -No me ha gustado nada lo que has hecho antes.
    -¿Yo? No, no he sido yo el que ha hecho nada.
    -Ah, ¡entonces he sido yo! Prácticamente ni me has dirigido la palabra y lo poco que has dicho ha sonado súper borde. Ayer te parecía una idea genial que saliese con tu hermana.
    -Ayer no sabía que ibais a salir en ese plan y que mi hermana iba a llegar borracha a casa.
    -Perdona ¿me estás haciendo a mi responsable de algo? En la cena tu hermana ha bebido agua y después hemos pedido 2 copas, la segunda ni siquiera la ha terminado. Por no decir que ya es mayorcita y que yo no la he obligado a nada.
    Por cierto, que no sé muy bien en qué plan crees que hemos salido, pero el único plan era cenar con mis compañeras, tomar algo y volver a casa pronto, y eso es lo único que hemos hecho.
    Estoy alucinando contigo, no sé qué opinión tendrás de mi, pero desde luego lo que insinúas me ofende y mucho. No me puedo creer lo que me estás diciendo y no sé tampoco con qué derecho te crees para decírmelo.
    -Vale, lo siento. No he querido insinuar nada, y menos ofenderte. Solo es que estoy un poco molesto y he dicho cosas que no debía.
    No tiene nada que ver con que mi hermana haya llegado un poco contenta, no pasa absolutamente nada porque se tome unas copas. Necesita salir y necesita divertirse y estoy contento por ella, de verdad.
    -Pero es que no entiendo entonces por qué estás así.
    -Pues porque no me ha gustado nada el comentario que ha hecho, eso de que habeis ligado y que sabes bien como divertirte ¿vale? Ya está, ya lo he dicho.
    -¡Venga ya! ¿ En serio?
    -Si, en serio. Y sé que no tengo derecho a decir esto y que estoy siendo injusto contigo pero no he podido evitar ponerme un poco celoso. Debería haber controlado lo que siento y haber medido mis palabras, perdóname. Y olvídalo ¿vale? No va a volver a ocurrir.

    Estaba súper enfadada con él por las cosas que había insinuado, me hizo sentir que yo era una mala influencia para su hermana, como la bruja del cuento que engaña a los niños con caramelos envenenados.
    Podía llegar a entender que se preocupase por su hermana, que no quisiera que la ruptura con su novio la llevase a desmadrarse más de la cuenta o que tomase un camino indebido, eso lo entendía perfectamente, pero ¿hacerme sentir a mi culpable o responsable de algo que ni siquiera había ocurrido? Y lo que era peor, me hizo sentir incluso un poco sucia.
    ¿De verdad tenía esa imagen de mi? ¿Qué creía, que yo salía de fiesta con la única intención de ligar con tíos? Cuanto más lo pensaba, más me molestaba todo aquello.
    Pero intenté tranquilizarme, respiré hondo y me senté a hablar con él:

    -Estoy tan enfadada ahora mismo que no sé ni cómo puedo seguir hablando contigo, pero quiero dejar algo claro, por tu bien y por el mío.
    Entiendo la preocupación por tu hermana y todo lo que eso conlleva, pero quiero que tengas claro que no estoy aquí para perjudicarla, todo lo contrario. La conozco hace muchos años, somos buenas amigas y me preocupo por ella tanto como tú y lo único que quiero es verla bien. Salir a cenar, a bailar, beber un par de copas y divertirse no es nada malo, me has hecho sentir que soy mala influencia para tu hermana y en el fondo eso es lo que más me duele, que tengas esa opinión de mi.
    Sabes que llevamos vidas distintas, y que a mí me gusta salir de fiesta, pero eso no implica que mi único objetivo cuando salgo sea ligar con otros.
    Y podría hacerlo si quiero, y no tendrías ningún derecho a decir absolutamente nada, con mi vida y con mi cuerpo yo hago lo que me da la gana, pero no es el caso.
    Tu y yo no somos pareja, esto quedó claro la última vez que lo hablamos, pero en cierto modo, yo respeto lo que tenemos porque para mí es especial y si estoy contigo, aunque no sea algo formal, no voy a estar con nadie más, porque no quiero estar con nadie más.
    Quizás no haya sido tu intención, pero las cosas que has insinuado me han hecho daño.
    -No, por favor, no pienses nunca que yo tengo una mala opinión sobre ti. No sé cómo voy a arreglar esto, no puedo deshacer lo que he dicho, pero jamás he querido hacerte sentir mal y no quiero hacerte daño.
    He cometido el error de creer que tengo derecho a pedirte algo que no me corresponde, y te prometí que no habría presiones ni exigencias de ningún tipo y he fallado en eso.
    En las últimas semanas, hemos pasado mucho tiempo juntos y quizás he confundido el tipo de relación que tenía contigo, puede que haya querido ver algo más de lo que realmente hay.
    -Que no salgamos de paseo cogidos de la mano o que nadie sepa que nos acostamos, no significa que entre nosotros no haya algo especial, porque lo hay, al menos para mi es especial, quiero estar contigo y solo contigo. Yo no necesito ponerle etiquetas, ni hacerlo público y aun así, también creo que hay cosas que han cambiado entre nosotros, que estamos más cerca, más unidos. Pero necesito que confíes en mi, y necesito que respetes mi ritmo y mi espacio y que no fuerces las cosas.
    Si puedes hacer eso, todo estará bien.
    No será algo inmediato, sigo enfadada por lo de hoy, pero sé que se me pasará, en el fondo soy una blanda y empiezo a darme cuenta de que contigo estoy perdida, y no debería reconocerlo pero es así. En fin… debería acostarme, es súper tarde y tu hermana y yo madrugamos, así que ¡a dormir!
    Me levanté, recogí los vasos que habíamos dejado en la mesa y cuando pasé por su lado para salir de la cocina, me preguntó:

    -¿Puedo abrazarte?

    Asentí con la cabeza acercándome un poco más y cuando noté sus brazos rodeándome con fuerza, suspiré abrazándome también a él, porque a pesar de mi enfado, podía sentir que allí, entre sus brazos, seguía estando segura.
    A la mañana siguiente tal y como habíamos planeado, salí con su hermana al mercadillo y nos quedamos a comer por las casetas.
    Nos fuimos pronto, cuando salimos de casa él aun no se había levantado así que no volvimos a vernos hasta la tarde, cuando subí a recoger la bolsa con la ropa que había dejado allí de la noche anterior.

    -¿Lo habeis pasado bien?
    -¡Sí!- dijo su hermana – ha sido un fin de semana genial. Necesitaba desconectar un poco y me ha venido muy bien quedarme aquí. Hermanito, tu también deberías buscarte una buena compañía como la que yo he tenido estos días, y no la estirada esa con la que quedas algunas tardes.

    Desde luego que su hermana tenía un don para, sin saberlo, provocar situaciones incómodas entre nosotros.
    Ella seguía hablando, esta vez dirigiéndose a mi:

    -Algún día te hablaré de mi hermano y del mal gusto que tiene para elegir novias, si alguna vez conoces a la estirada me darás la razón. Por cierto, por qué no te vienes algún fin de semana al pueblo conmigo? Dentro de 15 días son fiestas allí, tenemos una peña con primos y algunos amigos y lo pasamos súper bien ¡tenemos que hablarlo!
    -Yo con la estirada, como tu la llamas, no tengo nada- contestó él.
    -¡Será porque no quieres! Ya estuvisteis juntos, y si no seguís es porque tu ya no vas al pueblo, pero en cuanto aparezcas por allí, le va a faltar tiempo para ir a buscarte, lo mismo que te busca cada vez que viene a la ciudad ¿o me vas a decir que no has vuelto a verla?
    -Hace meses que no la veo.

    Él me miraba a mí mientras contestaba a su hermana, como si intentase darme explicaciones.
    Me sentía fuera de lugar en esa conversación que mantenían así que intenté desaparecer lo más rápido posible.

    -Me encantaría quedarme aquí toda la tarde viendo como os peleais pero tengo cosas que hacer, asique recojo mis cosas y me marcho ya.
    -Mi hermana tiene una idea un poco equivocada, si quieres te cuento la historia de la estirada.
    -No, no es necesario, gracias. Ya tengo suficiente drama en mi vida, no necesito más. Pasad buena tarde chicos ¡ya nos veremos!

    Cuando cerré la puerta de su casa, me sentí fatal.
    A los pocos minutos recibí un mensaje suyo:

    -Puede que tu no lo necesites, pero yo si, quiero contarte quién es la chica de la que hablaba mi hermana. Necesito aclarar esto contigo porque no quiero que te hagas una idea equivocada sobre mí.

    No quise contestarle, porque se me cruzaban mil pensamientos por la cabeza en aquel momento, y estaba sobrepasada, así que el resto de la tarde lo pasé pensando en todo aquello, su ataque de celos, mi enfado, la conversación que tuvimos, aquel abrazo que me calmó y me hizo sentir bien… y aunque me costaba reconocerlo, sobre todo por todas las cosas que le había dicho la noche antes, pero me removía algo por dentro saber que en su vida podía existir alguien más que no fuese yo.
    Pensé que ahora estaba siendo yo la injusta, y la que no tenía derecho a exigir nada, y eso me hizo entender un poquito más su reacción, pero seguía negándome a mi misma algo que en el fondo sabía que estaba pasando y es que irremediablemente y sin poder evitarlo, me estaba enamorando de él.

    Respuesta
    Marsoñadora
    Marsoñadora on #142501

    Uuuhhh la quinta parte no decepciona para nada! Me gusta el juego que puede dar la estirada.
    Tienes mucho talento Moetsi, escribes muy bien. Si sacas un libro avisa que me lo compro 😉

    Respuesta
    Evita
    Evita on #142506

    Por favor, que lleguen ya las fiestas del pueblo!!! Queremos conocer a la estirada…

    Respuesta
    Lola
    Lola on #142507

    Pero como me gusta esta historia , deseando que llegue el siguiente capítulo !!! No tardes !!! Ayer me pasé tooooda el día releyendo el relato desde el principio para quitarme la vida … Ay el vecinito ????

    Respuesta
    Love
    Love on #142508

    Que intriga!

    Respuesta
    ladychic
    ladychic on #142540

    me encanta, queremos un vecino así!! jajajaja
    esperando al siguiente capitulo con ansiedad viva!

    Respuesta
    Aurifrizz
    Aurifrizz on #142643

    Queremos más!!!!

    Respuesta
    Eva
    Eva on #142647

    Me encanta!!!! Estoy muy enfanchada a tu relato!!! Jejeje. Espero con ansia mas capitulos! Un besito

    Respuesta
    Jen
    Jen on #142704

    Super enganchada, por favor no nos dejes así… Me Encanta!

    Respuesta
    Eli
    Eli on #142788

    Madre miaaa!! La historia de los vecinos me tiene enganchada, deseando que llegue el siguiente capitulo, deberias de pensar lo del libro, porque lo haces de fabula!! Me encanta esta historia ????????

    Respuesta
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Respuesta a: El Vecino: capítulo 5
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