Emblelesada y dudando

Inicio Foros Sex & Love Love Emblelesada y dudando

  • Autor
    Entradas
  • Indecisa
    Invitado


    Indecisa on #78656

    No sabía si mandar o no esto que os voy a contar, pero me inspiráis tanta confianza que al final me he decidido a hacerlo. Además, quiero tener variedad de opiniones sobre el tema, aunque ya se haya tocado de una u otra manera en varias ocasiones. Primero os pongo un poco en contexto y luego ya voy al meollo de la cuestión.

    No me voy a enrollar demasiado contando mi vida, porque va siendo lo mismo que mucha gente de aquí ha pasado: de pequeña sufrí acoso escolar desde primaria hasta segundo de bachiller. Soy de un pueblo pequeño, por los que mi generación eramos unos 15. La mayoría decidió que yo iba a ser la diana de sus burlas en un principio (gorda, ballena, empollona, marginada…) a ya un más elaborado tipo de bullying en bachiller, poniendo en mi contra a todo el que osase acercarse a mí.

    Mi familia es genial, y me han apoyado siempre a muerte, pero aquí también fallaron dos cosas: no les contaba mi situación en la escuela, por lo que interpretaban que el que yo no quisiese salir era «mi culpa» y que mis amigos no quisiesen saber nada de mí fuese porque soy una borde con todo el mundo (sí, lo soy, y me lo dice hasta mi familia). Por otro lado, tanto mi hermana pequeña como mi abuela son discapacitadas, por lo que mi madre (con mi padre la relación siempre ha sido bastante distante) se dedicaba a ellas y me sentía muy sola.

    Esto hizo que tuviese episodios bulímicos y engordase mucho, con su consiguiente falta de autoestima. Con 15 años, debido a que se me juntaron todos los problemas y no pude aguantar más con la mochila de sufrimiento que iba cargando desde la infancia, contraje (no sé si contraer es la palabra más adecuada, pero nunca he sabido expresar esta situación muy bien… espero que me disculpéis) anorexia nerviosa. Ahora mismo estoy en un periodo de estabilidad, aunque reconozco que desde hace aproximadamente un mes estoy sufriendo una recaída.

    Esa falta de autoestima se ha reflejado en las relaciones (tanto de amistad como de pareja) que he tenido a lo largo de los años. Siempre he tenido muy poca gente alrededor. Con 13 años empecé a salir con mi primer amor, un cielo de chico con el que hoy, a mis 19, sigo teniendo una relación de amistad que muchos envidiarían y envidian. Estuvimos juntos hasta mis 17, cuando decidí cortar porque la enfermedad me estaba consumiendo y no quería arrastrarlo conmigo. Nunca llegamos a tener relaciones sexuales, pero el amor que sentíamos el uno por el otro era muy real (al menos yo lo veo así, vaya). Tardé un año en superar la ruptura, y al poco de empezar a sentirme mejor me lancé a un chico. Era un tío canónico: guapo (según los estereotipos establecidos, a mí como que ni fu ni fa… pero como todo el mundo decía que era guapo y yo no estaba muy bien por aquel entonces «decidí» que me tenía que gustar), inteligente, romántico (o sea, un anti-yo)… no funcionó, porque el mismo día que le besé (ojo, sólo un puto beso) gritó a los cuatro vientos que estábamos saliendo y tardé dos meses en librarme de él. A principios de este verano pasado también tuve un ligue de una noche, se lanzó él, pero nada, nos magreamos un poco y punto.

    Menos mal que no me iba a enrollar…

    En fin, que aunque hoy en día me sienta mucho mejor tanto física como psicológicamente y me sienta bastante bien conmigo misma, sigo teniendo dificultades a la hora de acercarme a la gente y ligar. Mi autoestima todavía flaquea un poco, y me cuesta mucho entender las señales (con el último chico me lié porque se lanzó él, porque en toda la noche no me di cuenta las aparentemente clarísimas señales que me estaba lanzando). Tengo cero inteligencia emocional, lo reconozco. Además, el hecho de que nunca haya tenido relaciones sexuales también me echa para atrás. No es que me avergüence de ello, ni mucho menos, más bien me enorgullezco de no haber hecho nada que no haya querido y haber puesto siempre los límites que me parecían adecuados, pero sé que ayuda a la hora de reforzar la autoestima, y un refuerzo que siempre viene bien.

    La cuestión es que el curso pasado, en una manifestación allá por marzo, me quedé boquiabierta con un chaval. Fue de eso que estás hablando con tus colegas, bromeando y tal, y de repente aparece alguien que hace que el mundo se pare. Guapísimo, os juro que creo que es el tío más guapo que he visto en mi vida (según mis gustos, a mis amigas no les gusta nada, pero un poco retomando lo de antes, tampoco quiero estar con un tío que cumple los estereotipos pero no me guste). La cosa es que sin más, le vi, me sorprendí, y a los dos días (después del típico «TÍAS, QUE M’ENAMORAO» chorra) me olvidé.

    En San Cemento (un macrobotellón a finales de abril) mis amigas consiguieron sacarme un rato de casa porque según ellas «no es sano que estés todo el puto día estudiando la anatomía del cerebro, saca tu puto culo de casa YA» (palabras textuales de mi mejor amiga), volví a verle. Me pareció que me miró, pero seguro que sería mi paranoia. El caso es que no supe nada más de él a partir de entonces HASTA este nuevo curso.

    Estoy metida en una asociación en la que trabajamos varias facultades conjuntamente y mira por dónde, veo que es mi compañero. No coincidimos muy a menudo, cada dos o tres semanas nos vemos un rato en las reuniones y actividades, pero casi siempre (cuando me atrevo a acercarme o viene él a charlar) solemos hablar. Es muy agradable, aparte de atractivo. No siento nada por él en el sentido de «me gusta como una adolescente hormonada hasta el culo», me parece un tío guapo e interesante por el que siento atracción, punto. Encima, en la manifestación del miércoles, se acercó al grupo en el que estaba yo (otro chico de su misma carrera, la novia de éste y yo), por lo que pude hablar un poquito con él hasta que se lo llevó la marea de gente. Hubo un momento de cierta tensión, en la que nos quedamos bloqueados mirándonos y los dos sonreímos de pura incomodidad rollo «jejeje… Holi».

    Uno de mis mayores problemas es que no sé cómo interpretar ese tipo de situaciones ¿me estaría mirando porque le parezco guapa, o simplemente fue una coincidencia estúpida? ¿estoy interpretando demasiado o muy poco las cosas? ¿debería dejar pasar los momentos así o debería aprovecharlo? Es que a veces también me da la sensación de que en las reuniones se fija en mí, pero no sé hasta qué punto es mi deseo de acercamiento que hace que vea fantasmas o es la realidad. A veces incluso ambos nos quedamos después de las reuniones sin necesidad, sin que haya nada que comentar (yo sí que lo hago por alargar ese tiempo de su presencia, pero supongo que él no… es casi imposible que sea TAN TAN TAN fantasioso como yo).

    También es verdad que a veces me hago ilusiones con una cara bonita y al tiempo se me pasa. Con él sólo he hablado de un problema que tuve con un profesor, temas sociales, de política… pero nada personal, por lo que tampoco sé si tiene pareja o no (un dato que me convendría saber para evitarme posibles disgustos). Aclaro que no estoy pillada, pero me parece que tiene que ser un chico muy interesante por esas breves conversaciones que hemos tenido.

    Bueno, después de haberme explayado a gusto, os pregunto ¿qué puedo hacer para acercarme a él? He desarrollado bastante facilidad para hablar con la gente estos dos últimos años (antes no podía ni mirar a la cara, en realidad es como si hubiese pasado del extremo de la introversión a ser una chica bastante extrovertida), pero hay gente que se me escapa. Él también parece bastante tímido, por lo que no sé cómo acercarme. Me interesa, aunque no llegue a nada, me parece que es un tío con el que se puede tener una conversación agradable, y me gustaría conocerle más, pero primero ¿qué puedo hacer para saber si él tiene interés en mí (no hablo de interés sexual o de tener algo, hablo interés general)? y segundo ¿debería ser más lanzada que con la simple conversación de compañeros de trabajo?

    Espero que al menos os haya entretenido la historia, y os invito a que me deis vuestra opinión, que todas las perspectivas son válidas y a lo mejor hacen que vea la situación con una nueva luz.

    Muchas gracias y un besazo <3


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Cyrano
    Invitado


    Cyrano on #78844

    Estimada servidora de cupido,

    Es normal que seas una antisocial y que no tengas cierta inteligencia social cuando has recibido bullying o has sido una «desviada social», vamos, lo que se dice una friki, leprosa, etc. Pero para algo está la universidad. Aquí aprenderás estas habilidades sociales e incluso te empezarán a gustar, ya que conocerás a gente que han pasado por lo mismo que tú y que te comprenderán.

    Lo mismo pasa con las relaciones de ligue. Ahora es el momento. Y, por favor, intenta romper con el patriarcado. Te lo dice un hombre, niño, chaval o lo que yo sea, que está harto de ver cómo los estereotipos se reproducen continuamente. Aún sabiendo que romper con el materialismo histórico-dialéctico (os jodéis, y empezáis a leer a Hegel y a Marx si no sabéis de lo que hablo) es complicado de superar, hay que superarlo. Hay que sobreponerse a él. Hay que empezar a tener la iniciativa en las interacciones de ligue. No digo que la próxima vez que lo veas cojas y te lances a su cuello a lo drácula, sino que le digas algo tan simple como un: ¿te gustaría echarte una cerveza conmigo y continuar la charla? Créeme, las cervezas son mágicas. Después de la segunda sabrás si tiene novia y si tiene interés en ti o no.

    Así que pajarito de Afrodita, busca y disfruta del epicureísmo.

    Responder
    Alonso
    Invitado


    Alonso on #79510

    Una historia muy interesante. Parece que nos quieres dar todas las piezas del puzzle, a ver si te las juntamos nosotros, porque tú no quieres juntarlas. He leído otros hilos del tipo «me gusta pero no sé si yo le gusto», pero este es el primero que empieza con una larga descripción del historial emocional de quien escribe.

    Como solemos hacer las personas con problemas de autoestima, te estás centrando en la parte de la historia que menos te ayuda: lo que siente o quiere él. Por otro lado, parece que no quieres ser consciente de lo que sientes tú misma. Desgraciadamente es algo habitual en las personas que hemos tenido una infancia dura: disociamos y nos cuesta estar en contacto con nuestras emociones. Tu «me parece un tío guapo e interesante por el que siento atracción, punto» no concuerda mucho con toda la parrafada que has escrito, ni con toda la atención que le dedicas.

    Por cierto, te puede interesar ver la serie «En terapia», concretamente el episodio 2 de la segunda temporada y los demás que tratan de April. Me da la sensación de que te sentirías identificada.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 3 entradas - de la 1 a la 3 (de un total de 3)
Respuesta a: Emblelesada y dudando
Tu información: