Hola!
Te entiendo muy bien. A mí me pasó lo mismo, y me costó aceptar mi cuerpo cuando cambió. La realidad es que, cuando estás delgada y ves que ridiculizan, se meten y destrozan la autoestima de otros solo por su peso, te cuesta poco defenderlo porque no te afecta a ti directamente. Sin embargo, cuando empiezas a vivir así y ves que, efectivamente, no te quedan igual las prendas de ropa, la gente se puede reír de ti, te hacen comentarios de mierda sobre que podrías estar más delgada…te afecta mucho más y es normal que pienses en cómo estabas antes y en qué te gustaría volver a estar así. Es la sociedad y sus «pequeños» detalles la que nos hace sentirnos como una mierda. Sin embargo, tenemos que intentar seguir como podamos en un mundo en el que la belleza en una mujer significa tener una XS y ser «gorda» parece que es un detilo. Nos han calado esos mensajes hasta el fondo. Lo que debemos hacer nosotras es elevar nuestra autoestima para aprender a querernos como somos y como estamos.
Un abrazo!