A ver por donde empiezo.
David y yo llevábamos toda la vida juntos, nos hicimos novios pronto, nos casamos y tuvimos dos niños. No hemos sido una pareja que hayamos discutido mucho, pero tampoco una pareja muy cariñosa (aunque yo siempre le he pedido más en ese aspecto).
Cuando llevábamos 13 años de casados más 6 de novios, el empezó a cambiar, llevaba unos dos años en un trabajo nuevo y había con dos compañeras que se llevaba muy bien. Pues bien, después de una muy mala temporada donde estaba insoportable tanto conmigo, como con los niños, decidimos separarnos.
El acabo liandose con una de sus compañeras, y teniendo una especie de relación, quedaban juntos, se fueron de vacaciones, pero al mismo tiempo ni la gente conocía esa relación, ni era nada serio.
Después de estar poco más de un año separados, habiendo tenido muy buena separación, que incluso a veces volvíamos a tener sexo (yo no sabía que estaba con esa chica) tuvimos un acercamiento y decidimos volver a intentarlo.
No es que estuviéramos mal, pero tampoco estamos genial, yo sigo queriendo que sea más cariñoso, y el de vez en cuando sigue diciendo que no se encuentra bien, que no sabe si podremos arreglarlo.

Este verano me puso una noche los cuernos con ella, y yo le di un ultimátum, o cambiaba y estabamos o lo dejábamos, era la última oportunidad.
En mi trabajo entró un chico nuevo, que esta casado al igual que yo, que desde el primer momento nos empezamos a llevar muy bien. En la comida de empresa este chico tonteo conmigo, yo pasé. En vacaciones hablamos un par de veces, pero muy cordial.
Desde la vuelta de mis vacaciones, cada vez hemos ido teniendo más feeling, escribiendonos, y haciéndome sentir lo especial que no me hace sentir mi marido. Hasta ha llegado a decirme que soy única, que le gusta todo de mi,… y cosas por el estilo.
Ahora estoy hecha un lío, no sé si cortar definitivamente este tonteo con mi compañero, y seguir intentándolo con mi marido, o bien tirarme la manta a la cabeza, y seguir con mi compañero a ver hasta donde llegamos.