Buenos días:
Estoy en un bucle ahora mismo del que no sé salir. Tengo 31 años y llevo unos cuatro viviendo sola, totalmente independizada. He tenido mis más y mis menos, supongo que como todo el mundo, pero en general he llevado bien lo de vivir sola. Además, ya llevo tiempo saliendo con mi chico, con el que, aunque no vivamos juntos, es prácticamente como si lo hiciéramos, porque pasamos mucho tiempo en casa y él duerme aquí casi todos los días.
De resto, mi vida es bastante normal: trabajo, casa, algunos días gimnasio, salir por ahí… Pero tengo unas rachas de hacerme bicho-bola, como yo lo llamo, y no querer hacer otra cosa que estar metida en la cama viendo tiktok y poco más, teniendo que sacar fuerzas para cualquier mínima cosa. Ahora mismo, estoy en una de esas rachas y por algún motivo, lo estoy pagando todo con mi novio, llegando al punto de que ayer le dije de dejar la relación, porque siento que en parte es él quien está contribuyendo a mi ansiedad.
No sé por qué pienso así, ya que él no ha hecho nada más que apoyarme y nuestra relación es muy sana. No sé si es simplemente por lo mal que lo estoy pasando, que estoy buscando una vía de escape a todo este malestar y pienso que dejándole voy a lograrlo, o si estoy saboteando yo misma las cosas, o si simplemente esto quiere decir que mis sentimientos por él han cambiado y es hora de, de verdad, poner punto final a la relación.
En momentos como estos, siempre me planteo volver a casa de mi padre (mis padres están divorciados), y volver a empezar, por así decirlo. De hecho, la casa de mi padre se ha convertido en mi refugio, en mi zona de confort, pero sé que es muy fácil refugiarte en lo que te hace sentir cómoda y estar en el nido. Al mismo tiempo, pienso que si hiciera esto, perdería el piso que tengo en alquiler ahora, que es un chollo, y mis posibilidades de encontrar algo similar a futuro en mi ciudad serían nulas.
Pero lo que más preocupada me tiene es la situación con mi novio, porque de veras que siento que gran parte de mi cabeza me pide que salga de ahí, a pesar de que nada va mal, la que está mal soy yo.
Tengo un psicólogo que por el momento me ha recomendado dejar fluir estos pensamientos, tomar nota de ellos, hacer ejercicios de relajación, hacer ejercicio físico (porque no estoy haciendo nada) y no tomar decisiones precipitadas, que no hay urgencia. Mi novio también me traslada siempre ese mensaje de que no hay que decidir nada ya, que él está ahí para apoyarme, pero yo no sé cómo ni cuándo voy a salir de esto.
No sé ni por qué escribo aquí, pero si alguien se sintiera identificada o me pudiera echar una mano, lo agradecería.