Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Mi pareja siempre ha sido de ese estilo friki y dejadillo, que a mí personalmente me encanta, pero de un tiempo a esta parte ha empezado a cambiar algunos hábitos y no sé muy bien cómo interpretarlo. De repente, se ducha todos los días, se peina yy hasta ha comprado ropa nueva! Que os juro que hace años que no lo hacía.

Le pregunté medio en broma si estaba intentando reconquistarme o algo así, pero él simplemente me dijo que le habían entrado ganas de verse mejor. Pero es que además, ahora pasa más horas que nunca en el trabajo, y no sé, todo esto junto me está haciendo tener un runrún en la cabeza que no me gusta nada.
No quiero ser esa persona desconfiada que ve fantasmas donde no los hay, pero tampoco puedo evitar sentir una pequeña alarma ¿Vosotras qué pensáis? ¿Es normal este cambio de hábitos tan repentino? ¿Debería preocuparme o simplemente alegrarme de que quiera cuidarse un poco más?