Hola chicas!
Me gustaría abrir un debate sobre un tema que escuché ayer en un podcast. En un episodio de «Se regalan dudas» (súper recomendado, por cierto!), hablaban de cómo dejar de vivir en guerra con nuestro cuerpo.
Una de las chicas comentaba que, una de las cosas que más le había ayudado a comenzar a aceptarse, es poner un límite de hierro a su diálogo interno y también a conversaciones sobre cuerpos ajenos. Ella dice que huye por completo de conversaciones cuando alguien comienza a hablar sobre su cuerpo (para bien o para mal) o sobre cuerpos ajenos. Ejemplos: qué gordos tengo los brazos, me veo fatal, mira esa qué de peso a perdido, Fulanita tiene un culazo, madre mía Menganita qué mal ha elegido ese vestido, ay esta chica qué cuerpazo, ojalá lo tuviera yo. Etc. Que en el mismo instante que empiezan esas conversaciones, ella se cambia de mesa, se levanta, o lo que haga falta.
La verdad es que yo hago exactamente lo mismo, porque en el momento en que alguien inicia este tipo de conversación, inevitablemente comienzo a llevar mi atención a mi propio cuerpo, y me arrastra a un lugar al que no quiero entrar. Llevo muchos años trabajando mi autoestima (aún me queda camino), y cuando realmente disfruto es cuando me olvido de mi cuerpo. Mi cuerpo me lleva y me trae, me permite disfrutar, pero no quiero que condicione mi vida o capte mi atención más de lo necesario.
Pero a veces no es fácil hacer esto. Quería preguntaros si vosotras tenéis un enfoque parecido y cómo lo gestionáis. Lógicamente, si estás en una fiesta con más gente, pues te levantas y te cambias de grupo. Fácil. Pero, si estás con una amiga, y se pone a decir que es que por más que come sano y hace deporte no consigue perder un gramo? El otro día iba paseando con una amiga, que tiene un cuerpo increíble y se puso a contarme esto. Y yo pensaba… Pues si tú te ves mal a ti misma, a mí cómo me ves, que pesaré 10 kg más que tú? (Sé que esto es también mi cabeza y mis inseguridades, igual ella me ve estupenda… Pero precisamente por eso tomo esta postura, porque la autoestima no entiende de pesos ni de tallas).
En ese momento, qué se supone que debo hacer? Decirle, mira no me ralles, estás estupenda, cambiemos de tema? Se supone que las amigas estamos para escucharnos… O no?
Otra amiga, sí que me pone enferma hasta el punto de haber dejado de hacer ciertos planes con ella. Yo, para poder disfrutar de la playa, me olvido de todo esto, pero ella llega y se pone a hablar de su cuerpo y del cuerpo de todo el mundo. No puedo. Es superior a mí.
Bueno… Qué opináis? Cómo lo gestionáis vosotras? Os leo!
Un abrazo enorme, y mucho amor propio para todas!
