Tengo una rayada encima que no puedo con ella.
Llevo 10 años con marido. Tenemos una vida maravillosa y dos nenes preciosos de 10 y 4 años. Yo trabajo solo de mañana y él echa todo el día por ahí porque rellena las máquinas de tabaco de los bares.
Nos llevamos muy bien, tenemos una buena pandilla de amigos y salimos bastante. Aunque sexo no mucho porque el pequeño duerme con nosotros en la cama. Dato importante.
Hace unos meses, entró una remesa de gente nueva en la fábrica en la que trabajo. Entre esta gente nueva, hay una chica de unos 40 años que tiene unas ideas muy radicales sobre la vida matrimonial: piensa que la mayoría de los hombres son infieles. Esta chica me cae bien y a la vez siento lástima por ella porque pienso que no ha tenido suerte en el amor, y que por esto piensa así. Siempre nos cuenta historias de gente infiel que sabe por su grupo de amigas que se van con casados. Si que me creo que son las amigas y no ella (que ya veo a alguna venir) por la edad de la gente. Cuenta cosas que sí, que son de pareja, problemas de todos vamos.
Una cosa que recalca mucha son las excusas de los infieles, y una de ellas, es que los hombres se quejan de que el hijo duerme en cama con ellos y así ya se escapa del sexo.
La semana pasada estaba yo fumando fuera antes de entrar a cambiarme mientras hablaba con mi madre, cuando justo llegó ella y se quedo esperándome para entrar juntas. Le hice un gesto y le dije a mi madre, «ya va (el apodo de mi marido) por ahí, mamá». Y colgué. Ella giró la cara y me dijo ¿»x»? «Sí, es el apodo familiar de mi marido, ¿lo conoces?». Su mirada delató algo, a esta chica se le nota todo en la cara, pero dijo que no. Y automáticamente cogió el móvil y creo que le mandó un WhatsApp a alguien.
Para mí está claro: una de las amigas de esta chica anda con mi marido.
Nunca había desconfiado de él, nunca pensé que me podría hacer algo así, y no tengo pruebas, solo una sospecha. Son demasiados datos, lo de dormir con el niño, el marido que dice que va al pádel y se moja la ropa como si fuese sudor, el bajar solo a ver el partido y no con sus amigos…Todo esto encaja con mi marido. Pero queda lo más importante, ya no insiste en el sexo.
Lo hablé con él pero me lo niega y me da la vuelta. O no. No sé qué creer. A ella le noto que me mira con tristeza. No le puedo preguntar porque sé que es fiel a sus amistades.
Tengo una corazonada pero no tengo una confesión. Todo mi mundo se viene abajo y no sé qué creer.
