Cada vez que el río suena, agua lleva. Y sobre todo si es un pueblo que todo se sabe y todo coincide.
A mí si mi marido me acusa falsamente de ser infiel es que me meo de la risa y no ando enfadada y dolida. Porque no es un montar un pollo de ponerle nombres y apellidos a la otra parte, es una coincidencia sospechosa, no puede estar tan indignado. Porque no es indignado lo que está, está acojonado.
También te digo que yo enseñaría el móvil con los chats restringidos que tengo, son para que no me molesten x personas de trabajos anteriores o publi o cosas así. Por lo menos para ganar en su jeta lo haría yo.
Por otra parte, no sigas a él, sigue a tu compañera de trabajo. Si es un pueblo, están todas solteras sin hijos, se ven mínimo los findes de semana. Una de ellas tiene que ir al pádel o a alguna actividad a la que vaya tu marido, y ahí la tienes.