Relee lo que has escrito y piensa que te lo está contando una amiga, ¿Qué le dirías?
Primero siéntate y piensa en ti, cómo te sientes, cómo eras hace unos años y cómo eres ahora. ¿Te merece la pena seguir así? Cielo, sólo tenemos una vida y merecemos ser felices y no vivir amargadas por culpa de un ser egoista y mentiroso. Eres madre, tienes por quién luchar, y nuestros hijos se merecen madres felices. Lo único que necesitan para estar bien es que sus padres estén bien.
Cuando tengas claro qué es lo que tú quieres, siéntate con tu pareja y habla con él. Dile cómo te sientes y qué es lo que quieres y observa su reacción. Si su reacción es acabar culpándote a ti y dejando la decisión de continuar o no en tus manos, déjale, es un egoísta y no va a cambiar. Será duro, pero a cambio vas a ser libre.