Buenas,
Hace días publiqué un post que seguramente la mayoría ha visto.
En realidad no iba a comentar más, pero como he visto comentarios que me han dejado un poco a cuadros, por qué estamos muy a tope con los abusos sexuales pero parece que de boquilla, por qué muchas escandalizadas por decirle a mi hijo que después de semana y media aguantando tocamientos, le pegará, a ver si a sus hijos le iban a decir que sufrieran tal calvario.
Vengo a explicaros, que pasó el día de la reunión y que acabó pasando al final que ya os adelanto que por desgracia he tenido que ir a inspección y un día me presenté con un mosso en la puerta del cole, como si fuera una p.ta película de terror.
El día del post os dije que quedé con una mami antes de hablar con la directora, su hijo no le había dicho que Santiago le estaba tocando, pero si le habia dejado caer comentarios como:
-Si me de tocan me tengo que dejar.
Y de este tipo, en ese momento ya saltaron nuestras alarmas y fuimos ha hablar con la directora.
primero dijo que eso en su colegio no podía pasar, le dije todo lo calmada que pude que llamará a mi hijo y al hijo de la otra mami con la profesora a ver que decían y a ver que decía la susodicha por no llamarle algo peor.
Insistimos tanto que al final lo hizo, mi hijo, le comentó que Santiago llevaba días, tocándole, él le había dicho que parará y que el crío en cuestión le había dicho que no, que le relajaba.
De lo que dijo el otro niño implicado no hablaré porqué no es mi hijo y no creo que deba decirlo.
El caso es que la directora, se quedó blanca como la cera, miró a la sustituta y le recriminó no notificarlo.
En estas nos dijo que iba a tomar cartas en el asunto y que por lo tanto eso iba a acabar, que al día siguiente por mañana tendría una charla con toda la clase para parar eso.
La tutora de pegatina, seguía diciendo que se habían compinchado contra el niño, os juro que llegue a pensar que tenía lazos familiares con Santiago, por qué ella erre que erre negando, cuando los críos se marcharon, dije a la directora, que como pasará otra vez, al día siguiente, me presentaría con un mosso en el colegio, llegó el jueves y por lo visto la directora si que dio una charla, Santiago se sintió amenazado, así que tal cuál os lo cuento dejó de tocarles para pegarles ya fuera puñetazos, patadas o lo que fuere, eso si, iba por lo visto cazándolos como si fueran presas por qué lo hacía cuando los niños estaban solos, y nadie veía nada con lo cual ellos podían mentir, cabía esa posibilidad y visto el afán de la profesora por encubrir, así se les hubiera tratado.
Ahí como comprenderéis ya tomé cartas en el asunto, tengo un vecino que es mosso, le expliqué el tema y le pregunté si podía acompañarme a buscar al crío al cole, por qué parecía que se estuvieran riendo ya no de mí si no de mi hijo.
Es largo de narices lo que pasó ese día pero para abreviar, al día siguiente de ir con mi vecino, me aparecieron el padre y madre de Santiago todo chulescos, diciendo que si mi hijo era un inadaptado y no sabía jugar como los niños, quizás a la larga sería como esos que se cambian de sexo, que no les extrañaría que dentro de unos años, mi hijo y todos los demás vinieran de niñas vestidos a clase, que la directora les había llamado la atención pero que les importaba bien poco, el padre casi se ensancha de orgullo diciendo que ellos en casa juegan con su hermano mayor claro está a pegarse y en sus partes también, como machos que eran y la mujer un poco más y llora de felicidad.
Yo me quedé flipada por qué os juro que no sabía si me estaba en una cámara oculta de muy mal gusto o había retrocedido a la época de las cavernas.
Como ese día mi hijo volvió marcado teniendo toda la ingle morada e iba cojeando, ya hablamos con inspección y en ello estamos.
Ahora como comprenderéis mi hijo tiene total permiso igual que los otros implicados a devolvérsela a Santiago, por qué si sus padres le dan carta blanca para ser un cafre, el mío tiene carta blanca para ponerlo en su sitio.
No es la solución? En absoluto, pero no voy a dejar que mi hijo venga marcado y el otro vaya creyendo que puede ir de matón aterrorizando a toda la clase.
Evidentemente mi hijo se cambiará de colegio, pero ese ya es otro tema con el que me va a tocar batallar.
