Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Es una situación que lleva dos días quitándome el sueño. Para poneros en contexto.
Estuve este martes santo con mi chica en una famosa heladería de Granada. Después de un largo día de procesiones y paseo, nos apeteció un helado. Ya en la cola, hay alguien que llama mi atención, es una chica delgada con pelo castaño. En mis cinco años de relación nunca jamás me había pasado esto de no poder quitar la vista de alguien, el caso es que ella me devuelve las miradas, cada vez más intensas. Hasta llegar a notar sus ganas de hablar conmigo. Yo tengo pareja y no me acerco, la tuviera o no a mi lado. Ella, ( que estaba con intuyo que su madre e hija ) tampoco se acerca imagino que por verme con mi novia. Así que pasa su turno, y pasando por mi lado nos clavamos las miradas con una sonrisa de ambos que decía mucho más que simple simpatía. Nunca antes se me ha acelerado el corazón de tal manera. Y después desde la calle veo que tarda en subir a su coche sin dejar de mirarme, como esperando a que salga.
Después de todo esto nosotros nos vamos y me intento convencer de que ha sido algo momentáneo y que mejor olvidarlo, ya que no volveré a verla nunca más. Pero el caso es que no consigo sacarlo de mi cabeza, he hasta soñado con ello en estas dos noches. Y me maldigo por no haberme atrevido aún sabiendo que estaría mal. Además de que esto ha hecho que por supuesto, me haga mil cuestiones sobre mi relación. Ya que alguien que no conozco me haga hecho sentir tanto, me pregunto qué tipo de carencias tengo, ya que nunca sentí algo parecido con mi pareja.
Escribo todo esto a modo de desahogo, de querer leer opiniones que me aclaren un poco la mente, y por supuesto, es un arranque de ilusión por qué esa chica sea seguidora de esta página y se sienta identificada jaja
Un saludo! Sois un grupo fantástico!
