Hello almas bella!
Paso por aquí a desahogarme un poco, saber de vuestras vivencias/opiniones.
Soy una chica de ciudad, rondando la trentena. Tengo pareja de hace años y convivimos juntos desde hace años también. Siempre he sido un poco ‘oveja negra’ no me agrada seguir los mandatos sociales que la sociedad espera ( boda,propiedades, hijos etc…) y he viajado mucho por placer desde edades muy tempranas. Mi pareja es similar y nunca nos acarreó problemas.
Tengo un trabajo muy vocacional pero muy duro. Prueba de ello fue que el año pasado viví una situación de violencia extrema hacia mi integridad junto a un estres prolongado que me provoco una depresión.
Fueron meses muy oscuros de sentirme perdida, sin motivaciones y sobretodo, de mucha soledad.
El » problema» vino cuando a la par casi de mi decaida empezamos a recibir de forma masiva noticias de embarazo de nuestro entorno. Hasta aqui todo bien, el problema vino cuando estas noticias fueron acompañadas de preguntas interrogatorias sobre nuestra no paternidad pese, a saber la mayoría la situación que atravesaba.
Por si fuera poco, esto no pasó en un grupo, sinó en tres a la vez, absolutamente todo nuestro entorno se embarazó a lo largo de 1 año y no dabamos a basto de regalos e intentar recomponer mi salud y sobre todo, vida social.
De esto hace ya muchos meses, yo me encuentro mejor, pero ha quedado una gran fractura en nuestro entorno social. Con algunos de ellos, seguimos viendonos y la relación es normal pero con otros muchos, la relación se ha roto. Supongo que a veces las diferencias y momentos de vida són tan opuestos que si no hay una gran confianza o amistad de base, las relaciones mueren.
A veces leo post de madres hablando de lo abandonadas que se han sentido, pero creo que pocas veces nos ponemos en el otro lugar. El de aquellas no madres que intentamos complacer, estar para todas y a la inversa, no se tiene interés hacia nosotras. La amistad siempre es recíproca.
Y lo que mas me duele es que en pleno siglo XXI haya personas que aún son capaces de apartar o cuestionar a mujeres que no se embarazan o dejar de incluirte porque «no tienes hijos». Nunca pensé vivir tan intensamente el fenomeno ajeno de las maternidades.
Mi escrito no va enfocado a una lucha absurda de ver «quien lo pasa peor» sino, en una simple reflexion de las relaciones de amistad ante cambios así de vitales.
Solo espero que si algun dia decidimos ser padres, este mal «trago» no nos condicione.
Gracias si habéis llegado hasta aquí.
Abrazo virtual.
