Mi abuelo murió de cáncer unos años antes de que yo naciera cuando mi abuela tenía 48 años. Tres o cuatro años después ella empezó a salir con otro hombre como es lógico y esperable, con quien vive actualmente. Yo lo conozco desde que nací aunque nunca le he visto como a mi abuelo ni mucho menos, él nunca pretendió actuar como tal ni nos vio como nietos, ni venía a nuestros cumpleaños ni nada, digamos que era una persona que yo siempre consideré que estaba ahí y punto, sin nada más. Sin embargo tengo que confesar que a veces, especialmente de pequeña, sentía que me miraba con lascivia, no sabría cómo expresarlo. De hecho recuerdo que mi abuela nos obligaba a darle dos besos al vernos y yo no quería.
El caso es que hace tres años (yo tenía 22 años y él 89) él me llamó un día pidiéndome que fuera a su casa urgentemente. Cuando fui me dijo que mi abuela había salido a comer con unas amigas (mi abuela es mucho más joven que él), que él estaba solo y que quería hablar conmigo. Me empezó a contar historias de lo mal que estaba mi abuela cuando la conoció, de la vida que ella podría haber tenido y no tuvo estando con mi abuelo y de lo mal que le habían tratado algunos miembros de mi familia, etc. Sin venir a cuento la conversación dio un vuelco y empezó a preguntarme si yo seguía teniendo novio y si estábamos bien, y me confesó que a él le seguían gustando las mujeres y que por la calle se le iban los ojos. Me quedé de piedra porque no entendía nada y le dije que tenía que irme, aunque él me dijo que me quedara con él a comer porque «yo sería capaz hasta de compartir mi comida conmigo» (obviamente comida que le había dejado preparada mi abuela ya hasta encima de la bandeja). Me pidió que esas conversaciones se quedaran entre nosotros, aunque yo se lo conté a mi novio (exnovio ahora). Quise pensar que él no tiene familia y hacía poco había muerto su hermana y estaría mal o se sentiría solo y, aunque la conversación fuera extraña, lo dejé pasar.
Un año más tarde fui a visitar a mi abuela un día que él estaba resfriado y me dijo: «no me des dos besos, pero que sepas que te los guardo». A los meses de eso nos fuimos a pasar un par de días a la casa de mi abuela de la playa y mis padres y mi abuela salieron a dar una vuelta mientras yo me quedé leyendo en el porche y él viendo la tele en el salón. Cuando no lo esperaba se me sentó enfrente y empezó a decirme que le diera los besos que aquel día no pude darle, porque «me los debes». Me quedé muerta y le dije que no. Me siguió insistiendo y me dijo «sí, y ahora». Le dije que no de nuevo y me fui. Ni de broma me acerqué a él, me dio mucho miedo, pero siguió insistiendo y me dijo «yo quiero tener secretos contigo». Siguió diciéndome cosas raras que juro que no puedo recordar. Al día siguiente, cuando yo volvía de la playa e iba a quitarme la sal en una ducha tenemos en el jardín, le pillé mirándome. Para colmo desde aquellos días al darnos dos besos para despedirnos se me acercaba a la oreja para decirme «te quiero», cosa que en la vida me había dicho. Remarco que yo tenía 23 años y él 90 por entonces. Cuando se lo conté a mi novio me dijo que era hora de contárselo a mi madre, y así lo hice. Me confesó que él no le caía bien a nadie de la familia y que le tragaban porque no les quedaba otra, y que si se me acercaba de nuevo le iba a decir de todo.

Desde ese día no he podido mirarle a los ojos, cuando me habla no le respondo, me da asco, repulsión, e incluso me da miedo que pueda decirle cosas a mi prima de 13 años. Él ya se ha dado cuenta. El problema está en que él y mi abuela viven juntos y no quiero ir a verla… No es por ella, es porque no quiero verle la cara a ese monstruo deforme (físicamente él está muy muy mal) y enfrentarme a esa situación. Encima es el típico viejo que mi abuela se lo tiene que hacer todo y ella no puede salir a merendar conmigo y con mi madre porque tiene que prepararle la merienda a él (esto nos ha pasado desde siempre, y ahora más aún que él está mayor).
Siento como si mi relación con mi abuela se estuviera deteriorando mucho porque no quiero ir a esa casa (encima es la casa de él) y a mí me encanta estar con ella en el fondo … El año pasado no fui al pueblo solo por no verle, este año ya me estoy animando más porque he pasado varios meses sin poder ver a mi abuela por lo del confinamiento y creo que se siente sola. No sé cómo mejorarlo. Ella no puede salir de casa sin él y yo no quiero ni verle. Además, creo que ella se está dando cuenta pero claramente no puedo contárselo. Lo peor es que me replanteo el haber yo exagerado la situación y haber malinterpretado sus palabras, pero es que es verle y me entran ganas de vomitar y se crea una situación muy tensa porque no soy capaz de mirarle para saludarnos. Lo único positivo de la pandemia ha sido que ahora no me veo obligada a darle dos besos.
Gracias por leerme, un beso <3