Llevo con esta idea en mi cabeza desde hace ya bastante tiempo, y por fin, me decido a escribiros, mas que para buscar consejo, como forma de reírme de ello.
Me molesta bastante no poder aprovechar todo mi tiempo, así pues, muchas veces cuando voy en el tren, metro, etc…aprovecho para comer. ¡¡OMG!! ¡¡Tremenda herejía estoy haciendo!! ¿No lo sabíais?
Solo hace falta sacar comida, ponerla a tu lado o sobre tus piernas y tener la desfachatez de intentar comértela (y si comes ya ni te cuento). Al momento te encuentras con un buen numero de miradas clavadas en ti. Pero no porque tu comida tenga un aspecto fantabuloso y quieran preguntarte la receta y no se atrevan. Si tuvieran puñales…¡Ni Cesar, Oiga!! De esas miradas puedes leer frases como: «tan gorda y comiendo», «claro, una gorda, tiene que estar siempre comiendo» «seguro que es comida mierda»…podéis imaginaros cualquier frase del estilo…
Y tu miras tu ensaladita, o tus verduritas al vapor hechas en casa…las acaricias con el tenedor y les dices mentalmente que no es culpa suya. O…¡¡Que carajo!! Aunque tengas un supermenu de un fastfood.
Ahora imaginaros que sois una chica delgada (nada en contra de ellas, soy defensora de adorar nuestra forma natural del cuerpo, todas estamos bien buenorras) o que hay una chica delgada cerca, comiéndose algo que puede ir desde unas galletitas saladas, algo ligero…hasta 3 menús de fastfood de turno con helado de postre. Las miradas son diferentes. Si las leemos vemos cosas como «pobrecita…tener que comer aquí…debe de tener poquito tiempo» y cosas asi, asumiendo que la pobre come aqui y asi por no tener mas remedio. De las gordas se asume que ya vienen comidas de casa y todo ese festín no es mas que el segundo desayuno, comida o postre antes de un repostre.
Lo mismo pasa en un fast food, están todos comiendo pero no, te miran a ti y tu no sabes si meterte la hamburguesa en la boca, masticarla y sonreirles diciendo ¿Quieres mirar? O agachar la cabeza cual avestruz.
No se…tal vez la gente cree que estamos todo el día engullendo cada diez minutos, o que no deberíamos comer, o que…¡¡Yo que se!!
Y me hace gracia pensarlo. Antes me sentía mal, me escondía. Pero ya me da igual, quiero decir…si quieres dimelo, y a lo mejor te doy un poco. Si no, pues J***te un poco.
¿Os pasa lo mismo?