Soy una estúpida, tengo un novio maravilloso del que estoy profundamente enamorada y una noche en la que bebí de más me sentí muy tentada a caer ante la tentación de un chico que no paraba de darme señales. No era que ni siquiera lo necesitara, o que no pudiera controlarme, sino que se me pasó por la cabeza que me encantaría experimentar lo que se sentía poniendo los cuernos, disfrutar del miedo que provoca que te pillen, hacer lo prohibido…
Seguramente si hubiera estado Serena no lo habría hecho, pero en ese momento de embriaguez me fui al baño y metí un polvo rápido con él.
Fue muy excitante, pero en cuanto acabó y salí del baño empecé a sentirme como una puta mierda.
Han pasado ya varios meses y no consigo sobrellevar esta información en mi cabeza, la experiencia ha sido horrorosa y no sé si terminaré sincerándome con mi pareja con la esperanza de que me perdone o si es mejor que me calle para siempre. Sinceramente no sé si podré, porque tengo un runrún en la cabeza que me mata. ¿Qué hago?
