Buenos días. Soy una persona reservada, pero cada vez que leo el blog saco buenos consejos, así que espero que me ayudéis. Os dejo mi historia:
Mi vida amorosa siempre ha sido de lo menos común. Cuando estaba en el instituto empecé a salir con un chico cuya forma de ser a mí me fascinaba. Tras 5 años de buenos y malos momentos el amor se esfumó, así que rompí con él (cosa que aún no me ha perdonado pese a que acabó saliendo con una de mis amigas).
Yo había pasado mi etapa instituto-universidad sin saber en lo que se basaba el amor «moderno». Sabía más o menos como iba el tema con las historias que me contaban mis amigas, pero yo estaba convencida de que las relaciones esporádicas no eran para mí. Al año, aprox, conocí a un chico que parecía el hombre perfecto. Alto, ojos azules, atento y todo aquello que os podáis imaginar que os pueda enamorar. Fue como un flechazo. Nada más vernos ambos teníamos interés por conocer al otro y ya poco a poco fue todo rodado. Tras casi un año de citas perfectas y de compartir esas cosas que no eres capaz de contar a nadie más, descubrí que era todo mentira. Se había inventado qué había estudiado, dónde trabajaba, etc. Imagináos el drama después de enterarme porque era lo que menos me podía esperar de él. Tras una infinitamente dolorosa ruptura y varios meses de acoso por su parte, me di cuenta de que lo que yo buscaba era imposible de encontrar.
Se fue el luto y con ello mi búsqueda del hombre perfecto. Empecé a salir con mis amigas y a vivir las experiencias que nunca había querido vivir. Y una noche llegó él. No sé si soy yo que le cojo muy rápido cariño a las personas, pero pese a todo lo que me había pasado él me hacía olvidarme del daño que me habían hecho. Yo intentaba verle sólo como a un follamigo y supongo que él a mí también, pero pasaron los meses y, aunque no estaba enamorada, mis sentimientos iban creciendo.
Todo iba bien hasta que un día me quedé en su casa a dormir. Ya lo habíamos hecho muchas veces y yo tomo la píldora, así que ese día decidimos hacerlo sin precauciones extra. Al día siguiente volví a mi casa y ya no supe nada de él durante unos largos días. Al final, me llamó una noche para decirme que ese día le había contagiado la Candidiasis, que yo no sabía que tenía ni notaba ningún síntoma, y que había estado unos días muy mal y por eso no había hablado conmigo, pero que pensaba que tenía que saberlo por si necesitaba ir al médico. Yo no había estado con nadie más y, supuestamente, él tampoco (o eso me dijo). Fui al médico y por lo visto era fruto de un efecto secundario de la píldora, pero que aunque lo tenía yo no había mostrado síntomas.
Esto fue hace unos días, pero desde entonces no hemos vuelto hablar. No sé como debería actuar, si hablar con él o mejor dejarlo estar y que el tiempo borre los sentimientos que han florecido.