Hola, a ver si podéis darme un poco de luz y opinión en este caso.
Tengo una amiga que es como una hermana. Desde hace unos 18 años lo hemos compartido todo, desde vivir juntas mientras estudiábamos hasta formar nuestras familias.
Cuando llegó el covid se confinó en casa y estuvo casi dos años saliendo solo para hacer la compra o llevar a los niños al cole. Le afectó muchísimo y desde entonces, cada vez peor. Empezó como a querer ser yo. Si yo iba, hacía o decía algo, ella también. Como una especie de competencia constante. Quería trabajar en lo mismo que yo, me compré una finca, ella también. Lo suyo era lo más y lo de los demás, nada. Cosas así.
Como estaba con depresión y la quiero, todo lo justificaba. Pero empezó a estar siempre de mal carácter, criticando, contestando mal, siempre a la defensiva. Me daba pena porque no sale casi de casa y los niños apenas se relacionan, así que íbamos casi todos los fines de semana a su casa. Hasta que me cansé. En seis años ha venido dos veces a la mía, y se lo he dicho muchas veces: que vengan, que traigan a los niños, que me haría ilusión.
Hace unos meses me dijo que quería hacer más amigos para salir más, pero lo curioso es que si le propones algo, siempre está ocupadísima.
Me siento como un cubo de basura ahora mismo y tengo ansiedad. No entiendo su actitud conmigo. Soy la amiga que siempre ha estado. Lo normal sería sentarse a hablar, pero o se pone a la defensiva o dice que no pasa nada. Llevo años dando lo mejor de mí.
Alguna vez nos hemos enfadado, hemos estado un tiempo sin hablarnos, y luego vuelve como si nada y retomamos la amistad.
Por un lado me dan ganas de dejar morir la amistad ya. Pero me da pena por los niños, porque los suyos y el mío se adoran.
¿Vosotr@s qué haríais?
Un saludo y perdonad el tostón.
