Buenas noches,
Mi historia es larga, así que os invito a que os pongáis cómod@s.
Hace 5 años conocí a un chico, yo mis 18 y él sus 32. Me enamoré perdidamente de él desde el primer momento, desde la primera vez que le oí hablar. La atracción fue recíproca y nos conocimos, cada vez más y más hasta que empezamos a tener sexo. Nos convertimos en follamigos. Al principio, aunque a mí me encantaba nos veíamos alrededor de una o dos veces al mes, como mucho, y no existía alarma. Ahí empezó todo. Desde la inocencia, las risas y la magia del primer amor… Recuerdo que me emocionaba cada vez que me escribía y esperaba impaciente la siguiente quedada, el siguiente mensaje.
Más adelante, con el tiempo, coincidimos cada semana en un lugar en el que nos reuníamos con amigos. Eso hizo que nos viéramos más y lo hiciéramos más. Entonces se desató el caos. Empecé a hacer todo lo posible por aumentar mis posibilidades, empecé a quedarme hasta las tres de la madrugada en un bar con él y entre amigos, esperando a que quizás me dijera ¿te vienes a casa? o me dijera que me quería, aún teniendo que entrar a trabajar a las ocho de la mañana, yo me quedaba ahí hasta que él decidía irse a casa. Me quedaba porque no podía desperdiciar la oportunidad de estar con él. Empecé a perder la cabeza…
Estaba fascinada por cómo veía el mundo, por cómo hacía las cosas y sus historias, por cómo las contaba. Y hasta el día de hoy sigo teniendo esa sensación. Siento que no voy a conocer a nadie igual, ni que me haga sentir algo parecido. Siento que no podré volver a enamorarme, que no voy a poder olvidarle porque siempre volverá, que es imposible sacarlo de mi vida porque le quiero demasiado y no quiero hacerle daño. Porque en el fondo, creo que existe alguna razón por la que todavía no podemos estar juntos y me creo la historia de que algún día llegará.
A día de hoy, puedo decir que la situación ha mejorado considerablemente, nos vemos mucho más a menudo, hacemos cosas juntos, hablamos mucho más y no existe tanta falta de comunicación como en aquel entonces, se dejan menos las cosas a su suerte. Hace poco le confesé mi amor y no ha sido capaz de decirme que no, simplemente me dijo que ahora no puede tener una relación porque está mal en su vida, en general, y no se siente bien por determinados motivos que no vienen al caso ahora. Por lo que piensa que no es el momento.
Sin embargo insiste en que no es un NO y no quiere que pase página.
He intentado en varias ocasiones dejar la relación pero vuelve a escribirme y yo caigo. Y claro, detrás hay cinco años de sexo pero también de amistad y un vinculo que considero inquebrantable. Así que las veces que he intentado dejarlo, siempre ha sido «manteniendo la amistad». Total, que hablábamos igual y nos veíamos una vez a la semana para cenar. La última vez fue imposible, a las tres semanas estábamos otra vez juntos. Sinceramente, él no colaboraba mucho, me decía que le apetecía verme, que me echaba de menos, venía a verme por la noche, de fiesta, me hacía reír con sus comentarios… etc. Yo seguía llorando por las esquinas, ya no por un amor imposible, si no porque «lo habíamos dejado». Y él seguía ahí, de alguna manera queriendo estar conmigo.
La cuestión es que no sé qué hacer:
Si lo dejo me siento mal, porque él está mal y sé que le haría daño.
Si no lo dejo, tarde o temprano creo que me romperá el corazón, porque, aunque con menos exclusividad, él tiene a otras chicas
Si lo dejo, corro el riesgo de que me deje un tiempo, como hizo en algún momento, y vuelva al cabo de unos meses reavivando la llama y perturbando mi vida
Si no lo dejo, posiblemente en algún momento tengamos una relación
Si no lo dejo, voy a seguir todos los días pasándolo mal, con la incertidumbre y el miedo de perder lo que siento que he luchado y soñado durante tantos años
Me dejo detalles, pero me gustaría recibir loverconsejos.
Un abrazo para tod@s l@s que me leéis
Gala R.