Después de las vacaciones, mi jefe nos ha reunido hoy en la empresa y nos ha hecho una propuesta. Hasta ahora cobramos pagas extra en junio y en diciembre, pero nos ofrece elegir voluntariamente. Si queremos dividir esas pagas de forma prorrateada a lo largo del año porque varias personas se lo han pedido.
No tenemos para elegir todos lo mismo, dice que se adaptará, pero que la decisión tenemos que tomarla ahora y después ya no habrá cambios.
A mí me viene genial contar con las pagas extras en esos dos momentos del año, las de Navidades, porque me ayudan con los regalos y las de verano porque así disfruto de vacaciones, pero por otro lado, llego muy justa a final de mes.
Mis compañeras prefieren que estén prorrateadas, pero yo no cuento con un segundo sueldo en casa entonces no sé si es mejor seguir como estoy, que aunque llegue justa de alguna forma sobrevivo y me puedo pegar esos dos lujos cuando llegan las extras o si es mejor vivir más tranquila cada mes y poder hacer cosas que me gustan y que ahora no puedo permitirme.
