Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola lovers, os cuento que yo soy de las que les encanta las fiestas de disfraces, bailar y hacer el tonto. Pero mi novio es todo lo contrario, super serio y nunca quiere participar en nada.
Ahora son las fiestas del pueblo y hay carnaval de verano. Todo el mundo va a ir disfrazado, pero él se niega en rotundo. Si salimos, se sienta y jamás baila. Todo le parece de niños pequeños y la verdad es que me está empezando a afectar.

Para mí, esas «tonterías» son la sal de la vida. Le quiero mucho y sé que no puedo cambiarle, pero me estoy empezando a plantear si me veo a largo plazo con alguien que nunca querrá disfrazarse de Timón y Pumba conmigo.
He intentado hablar con él, pero para el es una chorrada que no afecta a la relación. Y ahora me encuentro en un dilema: ¿dejo pasar esto porque le quiero o empiezo a replantearme la relación?
gracias