Pues yo te entiendo, pero con matices.
Entiendo tu sensación de injusticia, pero te entendería mucho mejor si las dos cosas que cuentas hubiesen coincidido en el tiempo. O sea, si a tu hermana le hubiesen echado una mano el mes pasado y resulta que este mes no hay dinero. Si a tu hermana le amueblaron el piso hace años, las circunstancias cambian, la economía también, y si no hay, no hay. El dinero no se pinta.
Es muy fácil decir que tendrían que haber sido previsores, pero en la práctica no funciona tan así. Hay un término medio muy amplio entre vivir al día, que tampoco es lo óptimo si tienes un poco de sentido común, y ser un agonías anticipando malos tiempos. Lo normal es darte caprichos en el momento que puedes y dejar de dártelos cuando vas un poco apretado y no llegas. Es como el que se mete a una hipoteca porque le cuadran los números y, con los años, le despiden del trabajo, pasa una mala racha y tiene que ponerlo a la venta e irse de alquiler, o buscarse algo más pequeño y económico.
Tampoco entiendo que dieses por hecho que tus padres podían e iban a amueblarte el piso sí o sí, sin conocer su situación económica actual y sin hablarlo antes con ellos. Eso es culpa íntegramente tuya, el meterte en ese berenjenal dependiendo de la voluntad y de las posibilidades de los demás, sin que ellos hayan tenido ni voz ni voto. Otra cosa hubiese sido que te hubiesen dicho que sí, que contases con su ayuda, y dos meses después te dijesen que no, que no pueden.