Cuanto antes lo verbalices y lo cuentes, antes lo asumirás. Y estás en un momento en el que te tienes que olvidar del sufrimiento de los demás, ahora es momento de pensar en tí.
Todos los demás lo van a superar igual que tú y se van a volcar en que tú estés bien.
Evidentemente, no sirve de nada perdonar, porque es abrir la puerta para repetir y ya te ha demostrado que lo va a hacer y encima de un modo tan sucio, en tu propia cama…
Échale ovarios y dale la patada, porque núnca fue la persona que tienes idealizada en tu cabeza. No ha existido jamás!