Hola a todas. Tengo ya algo de actividad en este foro y creo que el propósito es bueno. Me gusta participar tanto dando mi opinión e intentando ayudar y asesorar con la mejor intención posible en algunos casos, así como expresando mis propios desahogos. Hay opiniones e intervenciones que me encantan, me parece que quién las escribe habla con sentido común y aún sin conocerla diría que es buena gente. Otros comentarios que leo, pues, en fin…pero somos humanos y yo soy la primera que tiene un defecto que me perjudica sobre todo a mi: soy una persona tremendamente obsesiva. Hasta el punto de tener que tratarme por ello.
Veréis, lo que me ocurre ahora mismo es lo siguiente. Me he enamorado como hacía tiempo que no me pasaba de un hombre. Y creo que él también siente lo mismo. Nos conocemos desde el pasado mes de noviembre. Ya sabéis cómo funciona nuestro cerebro cuando se enamora, todo es intensidad, efusividad, idealización en este caso tampoco porque ya soy una mujer adulta (aunque a veces sienta que me comporto como una teenager), pero no, no lo tengo en un pedestal tampoco, puedo ver también sus defectos de manera realista.
Supongo que es inevitable en muchas parejas cuando inician una relación que se hable de experiencias pasadas. Creo que según qué no debería contarse nunca, pues todas las personas, ya sea por nuestros traumas personales o flaquezas, no estamos preparadas para oír según qué detalles o relatos. Por supuesto, yo no pretendía ni esperaba «que llegara virgen y casto hasta mi», no se trata de eso. El «drama» o inquietud en este caso viene a raíz de un episodio que él me contó de manera fortuita y sin que yo se lo pidiera. Debería valorar que quiera abrirse a mi quizás, pero yo hubiera agradecido no saberlo nunca. Resulta que bastante tiempo atrás y cuando atravesaba un periodo de cierta confusión tuvo un affaire fortuito con una prácticamente desconocida. Y pasó de todo, ni condón ni ostias. Él argumenta que hacía mucho que no estaba con nadie, que fue un inconsciente y que tiró de ‘marcha atrás’. Que la experiencia sexual tampoco le pareció el polvazo de siglo. Y parece que hubo como ‘premio’ un embarazo no deseado, al menos según la información de la interesada. Embarazo que se interrumpió, hecho lo cual ella desapareció del mapa y él tampoco la buscó ni tiene a día de hoy ningún tipo de contacto con ella y me lo creo.

La cuestión es que yo siento unos celos horribles de esa experiencia que tuvo. Es algo irracional que me hace sentir entre triste y rabiosa. Yo también he tenido sexo con desconocidos, más de una vez, de dos y de tres. Pero siempre usé condón y puse algo de cabeza. En mi mente- porque para mi desgracia tengo una imaginación desbordante- se han desarrollado todo tipo de escenas porno entre ellos. Me imagino que le debió de poner como una moto (aunque él dice que no fue para tanto, que ha estado con otras mujeres que le han excitado más) para decidir prescindir del condón. Y lo del supuesto embarazo, me deja k.o. porque me parece muy fuerte, como que me impone muchísimo el hecho en si. Y siento unos celos retrospectivos que hacía mucho que no sentía, pues no soy una persona especialmente celosa en el sentido de ser controladora o estar constantemente pensando en que pueda conocer a otra. Es como si algo hubiera hecho ‘clic’ en mi cerebro, se me hubiera quedado atravesado. Intento gestionarlo y que no me joda esto bonito que me ha ocurrido. Pero cuando me quedo a solas, me viene a la cabeza, y siento celos y rabia, esas son las dos emociones que predominan. Agradecería que alguien me ayudara a quitarle hierro al asunto, a verlo de otra manera, no sé. MIL GRACIAS.