Tengo 2 hijos de 3 y 5 años. Les encanta el parque, como a todos los niños supongo, y la que odia el parque soy yo.
Obviamente tengo que hacer un gran esfuerzo por ir todos los días un ratito a que tomen el aire, respiren, jueguen y sociabilicen, pero lo odio.
Lo primero por los conflictos entre los niños, que si se pegan, se quitan juguetes, se hacen daño etc…
Pero lo que no soporto es a las madres del parque y digo madres porque desde luego en mi parque son todas madres, casi nunca veo padres.
La mayor parte de las veces cuando se me acerca alguna para intimar, no me apetece hablar ni que me cuenten su vida, estoy cansada de trabajar todo el día y lo único que quiero es «disfrutar» del silencio.

Pero lo que más me molesta son las chupipandis que se montan ahí comiendo pipas. Los viernes incluso bebiendo cerveza con el coño bien pegado al banco, riéndose, hablando, gritando como camioneras y pasando de sus hijos. Es que no los miran ni una sola vez.
Entonces cuando hay algún conflicto con los míos, que les pegan o les quitan algo me tengo que callar, porque ellas están a lo suyo hablando de cosas más importantes que prestatar atención y jugar con sus hijos.
¿Me pasa sólo a mí o a vosotras también?