Yo os expongo mi opinión, respecto de una realidad que me parece compleja y está cargada de mitos tanto en la empresa privada como en el empleo público.
Lo primero, obviamente todos no podemos ser empleados públicos porque las plazas son limitadas (por cierto, 50 temas en una oposición del grupo C1 es una ridiculez). En cuanto al empleo público, ni tanto ni tan calvo. Para empezar, como ya han dicho, un sueldo digno únicamente lo dan los grupos A1 y A2 salvo excepciones (aunque depende también de donde vivas, ya que no es lo mismo Madrid que Cuenca, por decir algo); en cuanto a la calidad del empleo, depende mucho de tu jefe, si es un tirano, no te podrá despedir (que te abra un procedimiento disciplinario es posible pero rarísimo) pero te hará la vida imposible todo lo que pueda (para empezar, olvídate del complemento de productividad).
En cuanto a los sueldos, pues depende mucho de la comparativa. En general son más altos en la privada que en la pública, al menos para los puestos «directivos»; por mucho que os digan. Aunque también es verdad que como norma general, en la privada se exigen más horas y más rendimiento que en la pública (aunque en la empresa privada también hay vagos e inútiles, no sólo en el sector público). El problema de esto, es que muchas veces se comparan puestos que no son comparables del tipo, «mira lo que gana Fulanito que es Inspector de Hacienda, y su amigo que es administrativo en una multinacional gana la mitad», y claro, así no se puede, porque probablemente el jefe de inversiones de la multinacional gane más que ese Inspector de Hacienda, aunque eso sí, echará más horas.
En cuanto a la forma de vivir, yo siempre digo que la vida antes era más dura pero más sencilla, en el sentido de que había que tomar menos decisiones (en parte porque también había menos posibilidades). Creo que a dia de hoy se ha complicado todo demasiado, lo cual no es necesariamente malo; ya que en parte es debido a que se ha democratizado la educación y las oportunidades.
En fin, es mi opinión.