No puedo de dejar de alucinar con la cantidad de cosas personales que sé de los amigos de la gente que me rodea.
Todos los lunes mi compañera de trabajo me cuenta las anécdotas del finde, lo que significa que sé con quién se lio Fulanita, que Menganita está deprimida por que le pasa tal cosa con el novio, o que María de los Palotes pilló una ETS.
Y así con más gente, mis amigas llegan contándome la vida de sus otras amigas y dándome su opinión, y yo no logro entender la necesidad de hablar sobre la vida de tu amiga íntima como si fuese tu historia en vez de darle la opinión a ella.
¿Qué os pasa?
